Miércoles 1 Julio 2009
La llegada del verano parece propiciar el estreno de películas que giran en torno a la familia, algunas de ellas de incuestionable calidad y que recomendamos a continuación. Para empezar, merece un lugar de privilegio “La Caja de Pandora”, película turca triunfadora en San Sebastián y que se apoya en una interpretación llena de vida por parte de Tsilla Chelton: ella es una anciana con Alzheimer que sin embargo percibe con claridad cómo sus hijos están construyendo sus vidas sobre el egoísmo y el miedo. Frente a ellos, un nieto también desorientado pero que encuentra en su abuela necesitada el camino para hallar algo de sentido a la vida. Una apuesta seria, de cuidada ambientación y planificación para el tratamiento de una enfermedad que impide la comunicación con el entorno, y también diagnóstico de una sociedad individualista y ensimismada.

De cómo varios hermanos y sus progenitores dejan atrás los felices años de la infancia para echarse a perder por la ausencia de valores, de cómo finalmente buscan y encuentran refugio en la propia familia trata “El primer día del resto de tu vida”, interesante drama francés sobre la segunda oportunidad y la esperanza de estar siempre a tiempo de rectificar. Similar planteamiento tiene “Tres días con la familia”, película triste y profunda que obtuvo varios premios en el Festival de Málaga, y en la que cada plano respira amargura y soledad llevados en silencio, todo a través de la mirada de una adolescente que siente la incomunicación y el juego de apariencias de una familia que se reúne para el entierro del abuelo. Una joya del cine español que no hay que dejar pasar. Leer más »
“Tres días con la familia” es un triste retrato de la familia y las necesidades insatisfechas de personajes desvalidos en su soledad. Buen guión que penetra en el interior de unas almas dolientes, con una excelente y sobria puesta en escena.
No salimos del entorno familiar que últimamente ha invadido la cartelera, y asistimos en respetuoso silencio al entierro y funeral del abuelo. Más por compromiso y formalidad que por otra cosa, su muerte es motivo suficiente —junto a la herencia— para reunir a los cuatro hermanos con sus cónyuges e hijos… después de una buena temporada sin verse las caras. Así comienza “Tres días con la familia”, cuando Léa llega desde Toulouse y es recibida por su padre Josep Maria, entre tensos silencios y escuetos diálogos que no hacen sino presentir que algo va mal. Tíos, primos y demás parentela van llegando al tanatorio entre la indiferencia y la arrogancia, en un ambiente que se va haciendo irrespirable para la joven Léa, al cerciorarse de todo un mundo subterráneo de apariencias y rencillas, de amargura e incomunicación que acaba por llenar de tristeza su alma.

Estamos ante un nuevo fruto de la Escuela Superior de Cine y Audiovisuales de Cataluña (ESCAC) y ante la ópera prima de Mar Coll. Pero sorprendentemente se trata ya de un fruto maduro, ejemplar y sabroso incluso en su tristeza y pesimismo. Y lo es porque la cámara sabe colocarse en el lugar preciso y respetar los silencios de unos rostros heridos y fracasados, porque las miradas son tan expresivas que no es necesario ningún efectismo dramático salido de tono, porque los protagonistas están perfectamente dibujados en el guión a la vez que se logra un retrato generacional atinado y unas sólidas relaciones entre ellos. Vemos en Pere un reflejo de su difunto padre, prepotente y muy seguro de sí mismo —aunque en este caso sea un arquetipo caricaturesco—, a Josep Maria como el individuo descentrado que nunca se atreve a intervenir en los problemas, a Toni como el hijo bueno y sacrificado, siempre pacificador, y a Virginia como la escritora cínica y displicente que está de vuelta de todo. En el fondo, a estos hermanos no les duele tanto la muerte del padre como el fracaso de sus vidas, aburridas y secas en su rutina, egoístas y falsas en su hipocresía, ahogadas en la soledad y la amargura. Leer más »
“Tetro” es un dilatado capricho que quiere pertenecer a otro tiempo, que el director parió acordándose de las sesiones de cineclub que miraban al cine europeo de los 50 y 60. Es, digámoslo así, la autoría soñada, la cuenta pendiente de Coppola.
“Tetro” es Coppola de arte y ensayo. Ese cineasta que forjó su leyenda librando monumentales batallas con los grandes estudios y que hoy da rienda suelta a sus ínfulas de auteur más aplacadas. Su última película es, efectivamente, una de la más personales de cuantas ha firmado, si no la que más. Una radiografía del autor, del genio en el seno del competitivo contexto familiar que nos remite irremediablemente a la saga misma de los Coppola (piensen en Eleanor y Sofia Coppola y acertarán). “Tetro” es, por qué no, un dilatado capricho que quiere pertenecer a otro tiempo, que el director parió acordándose de las sesiones de cineclub que miraban al cine europeo de los 50 y 60. Es, digámoslo así, la autoría soñada, la cuenta pendiente que el director de “La conversación” tenía consigo mismo y con los admirados de su juventud. Y sí, por supuesto, tiene mucho de homenaje que se traduce sin ir más lejos en menciones a “Las zapatillas rojas” y “Los cuentos de Hoffman” de Michael Powell y Emeric Pressburger.

Y luego está Fellini. Menciona Coppola “La dolce vita” en sus notas y no es por casualidad. Hay reminiscencias del maestro italiano desde la autoría atormentada al vodevil de los excesos, un teatrillo bonaerense de mala muerte que escenifica la razonable pero no deliciosamente grotesca “Fausta”, reverso femenino de la obra goethiana. Encima irrumpe Carmen Maura y su personaje resulta ser un hijo bastardo de Fellini, una crítica literaria de nombre Alone, paradigma de la pose intelectual y altivo muñeco de cera bien ejecutado por la madrileña. Pero es este sólo un adelanto, un preludio al clímax y conclusión de “Tetro”: el Festival de la Patagonia es ese escenario definitivo en el que se pretenderá el cuadro fatídico de cierta aristocracia cultural, las miserias expuestas de la alta sociedad sin la hiriente, casi terrorífica crueldad felliniana. Es decir, Coppola fagocita a Fellini, y “Tetro” termina siendo más un sentido homenaje que una poderosa emulación al riminés. Leer más »
Martes 30 Junio 2009
“Transformers: La venganza de los caídos” es Michael Bay dando rienda suelta a todos los excesos y castrando todas las virtudes del blockbuster más desinhibido, olvidando que no importa tanto el relleno, sino un inteligente diseño de la vaciedad.
“Transformers: La venganza de los caídos” es el resultado de un Michael Bay con plenos poderes, desatado para firmar el enésimo paradigma del horror vacui cinematográfico. Pero con su personal y legítima impronta. Es decir, Bay dando rienda suelta a todos los excesos y castrando todas las virtudes del blockbuster más desinhibido. Bay machacándote con su discurso de la épica y rimbombante estilismo visual. Hasta que su discurso queda esterilizado, hasta que le suplicas una cámara fija. Es también Bay escudándose en la pretensión palomitera para tapar los flagrantes agujeros. Y olvidando que no importa tanto el relleno, sino un inteligente diseño de la vaciedad. Es Bay, en definitiva, logrando que la segunda incursión de sus Transformers suene, más que nunca, cual entrada de elefantes en una cacharrería. O lo que es lo mismo: mucho, muchísimo ruido. Y apenas alguna nuez.

“Transformers” contaba, y no es mucho decir, entre lo mejor que ha parido Bay en su fulgurante carrera hacia la superproducción definitiva. Más comedida, menos pretenciosa y más limpia, remodelaba una vieja subtrama de la franquicia (la de los Witwicky) y hacía de la intromisión de los robots alienígenos en la clase media americana una deliciosa escena de sitcom sin salir del jardín. Su excusa argumental (y cuenta esta entre sus virtudes) se hallaba reducida a la mínima expresión de Autobots y Decepticons batallando por hacerse con la chispa vital de marras. En “Transformers: La venganza de los caídos”, cada uno de los elementos de la fórmula está hiperbolizado, salido de madre hasta la hipertrofia del conjunto. La chispa vital da paso a una sucesión ridícula de quiméricos tesoros que infla torpemente la trama y que lleva al realizador, en su búsqueda de escenarios incomparables para su destrucción masiva, a ubicar la ciudad escondida (aquí no escondida) de Petra a tiro de piedra de las pirámides de Giza. En cuanto a aquel brochazo de sitcom, es aquí sustituido por chirriante buddy comedy (delata la intención el guiño a “Dos policías rebeldes II”) a dos bandas (Skids y Mudflap / John Turturro y Ramon Rodriguez), en paralelo a la ínfima bufonería de algunos secundarios (el matrimonio Witwicky). Y lo demás es chatarra. Montañas de chatarra en vertiginosa, ininteligible acción. Robots más grandes y más malvados que los ya conocidos, pero ni pizca de la oscuridad prometida. Leer más »
Pagina nueva 1

Vuelve el título que colocó a Wes Craven en el panorama internacional, remozado para los nuevos tiempos con una estética cuidada y un gusto por los detalles que lo convierten en un entretenimiento adulto de lo más recomendable.
En 1972, un Wes Craven pre-Krueger presentaba, auspiciado en la financiación por un Sean S. Cunningham pre-Voorhes, una pequeña producción destinada a convertirse con el tiempo en un mini clásico del horror, una verdadera patada en el estómago de la industria cinematográfica más recordada por su crudeza y brutalidad que por sus méritos artísticos, todo hay que decirlo, y porque llegó en un momento dominado por el descontento en el americano de a pie, hastiado de Vietnam y de las desigualdades y los conflictos sociales. En ese marco convulso, “La última casa a la izquierda” se antojó revolucionaria por lo radical de la propuesta, poniendo en el punto de mira del aficionado a los dos responsables del proyecto. Casi cuarenta años después, la situación no ha cambiado demasiado, más bien todo lo contrario, extremada nuestra realidad hasta lo exasperante. Sin embargo, donde aquel tándem fue pionero en cierto modo, las diferencias en intención de este remake que ahora llega de la mano de Dennis Iliadis solapan sus posibilidades de ser recordado en el tiempo, a pesar de superar técnicamente la fuente original.

Mari (Sara Paxton) y Paige (Martha MacIsaac) son atacadas brutalmente por una pandilla de energúmenos comandados por Krug (Garret Dillahunt). El azar quiere que los asaltantes busquen refugio en una noche tormentosa en la casa de los padres de la primera, parentesco que, obviamente, desconocen. Cuando los progenitores (Tony Goldwyn y Monica Potter) se dan cuenta de lo que ha pasado, les será realmente complicado contener sus ansias de venganza. “La última casa a la izquierda” queda como un caso curioso de cine que busca escapar a los parámetros que se le presuponen y se enfrenta de manera esforzada y peculiar a los recursos con que cuenta para conseguirlo. La puesta en escena del realizador es clara en su disposición, menos sucia de lo que hubiera sido deseable pero cuidada y casi impecable por lo elaborado, adornada por una banda sonora que alterna recuerdos industriales con acordes dramáticos que envuelven determinados pasajes en un halo fatal ciertamente efectivo; sin embargo, es precisamente esa búsqueda de un prisma trágico ─necesario, por otra parte─, la que se diluye un tanto cuando el auténtico motor de la historia, la venganza incuestionable, se revela con toda su fuerza. Leer más »
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Críticas
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Ice Age 3
   
Por José Arce
Se trata de una diversión
veraniega para toda la familia,
sin más pretensiones que
entretener, aunque un tanto
reiterativa y estancada. Hace
pasar un buen rato...
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La última casa a la izquierda
   
Por José Arce
Vuelve el título que puso a Wes
Craven en el panorama
internacional, remozado para los
nuevos tiempos con una estética
cuidada y un gusto por los
detalles...
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Transformers 2
   
Por José Arce
Michael Bay destroza lo poco que
quedó en pie tras la primera
parte. Furiosa por fuera, muerta
por dentro, no es una película,
sino una oda a la chatarra...
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Corazón de tinta
   
Por Joaquín R. Fernández
Su realización es discreta y su
guión desaprovecha un
interesante argumento. No logra
desprender la magia que requiere
una cinta de estas
características...
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¿Hacemos una porno?
   
Por José Arce
Kevin Smith no recupera el pulso
de sus trabajos más recordados y
firma un guión flojo. Busca poco
más que entretener e intentar
reconciliarse con sus fans...
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Obsesionada
   
Por Joaquín R. Fernández
Anodina y superficial cinta en
cuyo prescindible guión se
acumulan toda suerte de tópicos.
Los personajes carecen de
cerebro y la historia no
engancha...
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Kika superbruja y el libro de
hechizos
   
Por Jordi Revert
Lo que molesta es que se dirija
al público infantil como si este
estuviera desposeído de
inteligencia. Y lo peor es que
la película ni siquiera resulta
divertida...
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Te quiero, tío
   
Por José Arce
Otra exhibición del generoso
catálogo de intérpretes de la
nueva generación de cómicos
americanos, con una historia tan
agradable como predecible...
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No-Do
   
Por José Arce
Elio Quiroga invita a descubrir
secretos que ocultaban las
grabaciones de la herramienta
comunicativa del franquismo, con
un resultado no muy atractivo...
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Cleaner
   
Por José Arce
Más de los mismo, lo que en
manos de un cineasta como Renny
Harlin es nada, un vacío que
pasa ante nuestros ojos sin
despertar ninguna emoción...
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La caja de Pandora
   
Por José Arce
Un conmovedor y tierno relato
social. Un ritmo parco, casi
estático, envuelve la historia
de una familia cuyo origen y
destino chocan de manera
definitiva...
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Terminator salvation
   
Por José Arce
Vibrante de principio a fin,
vigorosa, enérgica, delirante
por momentos, la narración vuela
envuelta en una música
atronadora, a pesar de su débil
guión...
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Los mundos de Coraline
   
Por José Arce
Sin recuperar la exuberante
calidad de “Pesadilla antes de
Navidad”, Henry Selick sigue
demostrando un loable encono en
la elaboración de cada nueva
obra...
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Coco, de la rebeldía a la
leyenda...
   
Por José Arce
Correcto en sus formas, bien
presentado y producido, pero
aburrido, como tantos otros
biopics, se trata de un retrato
de la etapa más desconocida de
Coco...
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Still walking (Caminando)
   
Por Jordi Revert
Una absorbente película en la
que pasa todo sin pasar nada.
Hirokazu Kore-eda capta esencia
de vida en cada fotograma, en
cada una de sus estampas...
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Secret sunshine
   
Por Joaquín R. Fernández
Se sustenta en la magnífica
interpretación de su actriz
principal, pero dilata en exceso
una historia que podría haberse
narrado de una forma más concisa...
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Home
   
Por Jordi Revert
Sin el didactismo de Al Gore
pero sin propuestas para la
acción ecológica que exige,
“Home” empeña sus esfuerzos en
remorder la conciencia del
público...
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Presencias extrañas    
Por José Arce
Enésimo remake norteamericano de un éxito de terror oriental.
Fugaz y pasajero, un espéctaculo truculento en su justa medida,
estéticamente elaborado...
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Millennium 1    
Por José Arce
Aprovechando el tirón mediático
del desaparecido Stieg Larsson,
se presenta el primer capítulo
de una trilogía que da para poco
más que un serial televisivo... >> |
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Comentarios |
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amande, en
"LOL (Laughing out loud)®": Generación
Messenger
La verdad es
que a mi tampoco me gustó. Esperaba algo más
original, fresco y divertido. Muy francesa
pero le falta la frescura de estrenos del
año como Bienvenidos al norte o La clase…
>>
Antonio, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
Me haceis
gracia todos los criticos,solo sabeis
insultar y despreciar a los directores de
acción americano,y más a michael bay,parece
q teneis invidia de que trinunfe en taquilla
una pelicula entretenida…
>>
Je, en
"La última casa a la izquierda": Padres
coraje
Ganas tenia
de verla y al ponerle tu esta puntuación aún
más xD
tONI, en
"LOL (Laughing out loud)®": Generación
Messenger
La verdad
esque me decepciono mucho, no la recomiendo
a no ser que querais aburriros en el cine
octavius, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
yo me
esperaba lo mismo ke la 1º parte, ke me
gusto, pero con mas explosiones y e salido
decepcionado.las escenas de accion son
mejores pero al argumento mas flojo ke el de
la 1º parte
capandres, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
¿Dónde está el guión?
pero eso sí,
todo el mundo a verla y a decir, que buena
película...
kuai, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
Cuando Bay se autoparodia
Al margen de que la peli me parece un bodrio
increible, hasta el punto de que algunos
pasajes me dan vergüenza ajena, nunca
entendere cuando alguien dice que se lo ha
pasado en grande con una...
>>
Albert, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
¿Dónde está el guión?
En este caso
no a sido buena ni la primera, que fue para
olvidar
tuspa, en
"Millennium 1: Los hombres que no amaban a
las mujeres". Encefalograma plano
me ha gustado
y mucho. tiene varios aspectos que hacen que
sea interesante. Lo de los criticos no lo he
entendido ni lo entendere nunca, siempre
contracorriente; eso parece que les va bien...
>>
Francisco, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
Esta segunda
entrega me ha parecido mucho más forzada,
confusa, e infantil que la primera. Deja
muchísimas cosas sin explicar, los diálogos
son bastante tontorrones, muchos
transformers...
>>
Kooler, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
¿Dónde está el guión?
Desgraciadamente, el bueno de Michael Bay
está sufriendo de Shyamalanitis. Sí, el
síndrome de “hago lo que me sale porque soy
el gran director y algún dia se darán
cuenta”. Por eso espero, y...
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Montse, en
"Te quiero, tío": Muy banal pero entretenida
Uf, la verdad
es que el título de la película sonaba
fatal. No me esperaba que podía “aprobar”.
Con ese titulo me costaba creer que podía
haber buenas interpretaciones y que la peli
hasta resulte...
>>
jose, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
fue una muy
buena película de entretenimiento, sobre lo
que dicen del argumento no es cierto,
simplemente es una película de ciencia
ficción, en este género el argumento gira en
torno a una idea...
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