Un director como Mike Leigh no puede quedarse en una comedia ligera e inocente: su historia, cada plano, cada diálogo seguramente escondan una intención mordaz y crítica. Acostumbrados a unos personajes un tanto inseguros e inadaptados, solitarios o de carácter áspero, ahora en “Happy: Un cuento sobre la felicidad” nos presenta a Poppy, una treintañera soltera, jovial y optimista que vive con la misma frescura y buen humor que sus inocentes alumnos de primaria. Para ella no hay adversidad que le quite la sonrisa de la cara, ni problema que no encare con entusiasmo desbordante. De sus labios siempre sale un comentario jocoso que da aire al drama existencial, una broma que aligera la situación incómoda y embarazosa, unas palabras llenas de desenfado y desparpajo que confunden e irritan a los “maduros y responsables”.

La actitud vitalista de Poppy queda reflejada en la primera escena, cuando entra en una librería y desprecia un grueso libro comentando que no está dispuesta a entrar por el camino de la realidad —ese es el título del volumen—, para irse a refugiar a continuación en la sección de cuentos. Dudamos que Leigh prefiera esa literatura infantil: más bien parece un dardo ácido e irónico que lanza a los hombres serios y circunspectos que creen conducirse con aparente seguridad, firmes en sus ideas y convicciones. Prueba de ello son algunos comentarios que deja caer en la película criticando actitudes racistas o intolerantes ante opciones vitales distintas a las tradicionales. Aparentemente, Poppy vive en una burbuja de ingenuidad y optimismo, en un mundo libre de prejuicios y con un comportamiento desinhibido, viste un poco estrafalariamente y con colores vistosos, sin importarle la opinión ajena pero sí mostrándose sensible ante las personas. Hay algo de frivolidad en ella, aunque cuando se le presenta un tema serio… entonces asume el problema del otro con comprensión.

Por eso, en la convivencia a veces se pasa al otro lado del espejo para contemplar el sufrimiento que hay a su alrededor e intentar ayudar como la Amelie británica. En ese lado, tan interesante para Mike como el mundo de color de rosa de la incombustible Poppy, está un profesor de conducir amargado y de modales hoscos, un niño sensible pero violento con sus compañeros de escuela, un vagabundo que ha perdido el juicio… y la cercanía de alguien. Son seres que muestran la otra cara de la vida, personas a quienes la felicidad se les resiste y la madurez se presenta como un camino difícil. Sería muy interesante seguir esas tres subtramas porque en las vidas del conductor, del niño y del loco se apuntan historias duras pero muy humanas… Sin embargo, Leigh se conforma con ofrecerlas como contrapunto para destacar una mentalidad abierta y positiva de Poppy, que mira hacia adelante y que prefiere no tomarse las cosas muy en serio, mirar el lado bueno de la vida. Sin embargo, la joven maestra es un prototipo tan naif e irreal, tan de cuento y por eso un poco superficial, que difícilmente puede atraer al espectador más allá de la simpatía que su simplicidad y buen humor despierta. En ella apenas se dibujan responsabilidades que vayan más allá del instante presente, parece más bien sacada de uno de sus cuentos o del carpe diem adolescente, y esa cierta inmadurez e inconsciencia corren a la par que su sensibilidad y buenos deseos.

Esa realidad edulcorada —recogida con una eficaz fotografía de vivos colores— queda un tanto esquematizada sobre todo cuando el director decide juntar a las tres hermanas, con una menor infantilizada en sus juegos de videoconsola u otra que está embarazada y mantiene una actitud algo intolerante ante opciones distintas a la maternidad. Leigh muestra sus cartas ante el amor y la vida, como antes lo ha hecho al retratar al conductor irascible y reprimido que no soporta ver a alguien tan expansivo como Poppy, o a la irresponsable familia del niño violento. El tono de su mensaje carece de pretenciosidad y es lanzado con aparente ligereza, encapsulado en una historia ágil de diálogos tremendamente rápidos y con una gran frescura interpretativa. Sally Hawkins —que recibió el Oso de Plata en la Berlinale por este papel— y Eddie Marsan se ven obligados a dar vida a unos personajes algo histriónicos en su gestualidad, pero es lo que el guión del cuento marca y su arquetipo queda bien definido en cada secuencia. Es cierto que el excesivo y repetitivo tono positivo y chistoso inicial de Poppy llega a ser resultar cargante y está a punto de naufragar por lo que tiene de caricatura, pero hay un momento en el que Leigh decide atravesar el espejo y equilibrar la trama con aspectos más serios y realistas, y entonces el rostro de Hawkins muestra sentimientos más humanos y su personaje se completa.

Al final queda una comedia dramática o un drama cómico, según se mire, y siempre un cuento que habla de lo difícil que es alcanzar la felicidad o de lo fácil que es sucumbir a la infelicidad (quizá Leigh nos hable de la felicidad como un cuento imposible que algunos se empeñan en vivir). Cada cual se quedará con lo que quiera, como los mismos personajes de esta entretenida pero algo simple película, muy por debajo de “Todo o nada” o de “Secretos y mentiras”.
Calificación: 6/10
En las imágenes: Fotogramas de “Happy: Un cuento sobre la felicidad” - Copyright © 2008 Summit Entertainment, Ingenious Film Partners, Film4, Thin Man Films y UK Film Council. Distribuida en España por DeAPlaneta. Todos los derechos reservados.
[…] crítica está publicada en La Butaca En la imágen: Fotograma de “Happy: Un cuento sobre la felicidad” - Copyright © 2008 Summit […]
Escrito el 16.10.08 a las 21:04
Hola, ayer vi esta película y sólo comentar que me parece muy pobre, se queda a mitad de camino en todos sus planteamientos. El personaje de la protagonista se va diluyendo a medida que avanza la película.
Increíble que el director de “Secretos y Mentiras” haya firmado esto. No recomiendo a nadie que la vea (por si fuera poco dura dos horas)
Un saludo.
estuvo muy buena la peli de happy:un cuento sobre felicidad ps me gusto heeeee podrian poner algo una peli q contenga action y love por q la necesito para hacer un cartel(tarea) siii
Mala malísima.
No la recomiendo.
La actriz, pesada y maleducada hasta la saciedad. La pelicula larga. El doblaje al castellano malo, muy malo, horrible. Se parece demasiado a Mike Mayers, aunque más pesada. Humor inglés sin sentido muchas veces.
No la recomiendo.
[…] niño. No muy lejos de ese universo algo ingenuo habría que situar al personaje de Mike Leigh en “Happy: un cuento sobre la felicidad”, aunque su director esconda un mensaje serio y escéptico sobre el mundo y sus problemas. Pero si […]
Escrito el 06.11.08 a las 16:55
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“Happy: Un cuento sobre la felicidad”…
Título original: Happy-go-lucky. Dirección y guión: Mike Leigh. País: Reino Unido. Año: 2008. Duración: 118 min. Género: Comedia dramática. Interpretación: Sally Hawkins (Poppy), Alexis Zegerman (Zoe), Andrea Riseborough (Dawn), Samuel Roukin …