Sábado 29 Noviembre 2008
Si algo demostró Ed Harris en su debut como director, “Pollock”, fue que su carrera como actor, al igual que le sucediera a muchos otros antes que él (quizá el ejemplo más paradigmático de ese sorprendente salto de un lado a otro de la cámara sea el de Clint Eastwood), demuestra que mientras participaba en grandes producciones comerciales que le hicieron un rostro reconocible por el aficionado, hacía algo más que ofrecer un excelente trabajo interpretativo, cobrar el cheque e irse a casa. Sólo así puede explicarse que se atreviera con un terreno tan minado como el del biopic del pintor y genio incomprendido, y que lo hiciera demostrando un grado de madurez sorprendente en quien firmaba su primera obra.

Para la segunda ha querido adentrarse en otro género que, aunque más codificado y aparentemente accesible, no deja de tener sus trampas, sobre todo si se tiene en cuenta que se trata de un género que, oficialmente, ha dejado de existir: aunque nos siguen llegando dos o tres títulos cada año (recientemente pasó por nuestras pantallas la estupenda “El tren de las 3.10″), se ha convertido en un lugar común repetir que las películas “de vaqueros” ya no le interesan a nadie. Lo curioso es que se dice eso cuando, una y otra vez, y abandonada su obligación de ofrecer un espectáculo que otros géneros cinematográficos parecen en mejor disposición de dar al espectador, se revela como uno de los mejores vehículos para poner en pie guiones trazados con tiralíneas, en los que las relaciones entre los personajes, su psicología, son tanto o más importantes que el hecho de que los protagonistas sean perseguidos por apaches, pistoleros o el avance raudo de la civilización y el ferrocarril.
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Algún malpensado podría llegar a sospechar que Anne Hathaway está buscando una nominación al Oscar® siguiendo, paso por paso, el procedimiento oficial para hacerse con una de las preciadas estatuillas: papel dramático en las antípodas de lo glamuroso, preferiblemente de corte independiente y que suponga un cambio de registro radical respecto a lo que ha acostumbrado al público. Pues bien, antes todo hay que decir que el vehículo que Jonathan Demme le ha regalado con “La boda de Rachel”, en lo que supone la vuelta del director de “El silencio de los corderos” a la ficción tras una etapa dirigiendo documentales, cumple a la perfección estos requisitos, por lo que no nos extrañaría ver el nombre de la ex “Princesa por sorpresa” formando parte del cuadro de nominados a la próxima edición de los premios de la Academia. Sin embargo, ello no eclipsaría lo que, a su vez, resulta una verdad igualmente evidente: que “La boda de Rachel” es una estupenda película.

Lo es, en gran parte, porque descansa en un soberbio guión firmado por Jenny Lumet, la hija del gran Sidney y, visto lo visto, heredera de gran parte de las mejores virtudes de su padre. Con una realización espartana, que muchos enlazan con el movimiento Dogma (si bien no cumple estrictamente las condiciones que lo caracterizaban), pero que en realidad bebe de toda una tradición de cine que tiene en nombres como John Cassavetes sus estandartes, la película nos relata un fin de semana en el que una modelo (el personaje de Hathaway) abandona la clínica de rehabilitación en la que ha tratado su alcoholismo (sólo la última de las adicciones que han ido jalonando su vida) para asistir al enlace de su hermana (Rosemarie DeWitt). En el reencuentro familiar aflorarán todas las tensiones y secretos albergados en una familia destrozada, en la que cada uno de sus miembros ha intentado sobrevivir como ha podido, en la mayor parte de los casos desentendiéndose del resto (como la madre, gran papel de la recuperada Debra Winger), y donde los sentimientos están tan a flor de piel que apenas necesitan un pequeño impulso para emerger con una fuerza incontenible. Leer más »
Existe un cine español que busca acercarse a la realidad en silencio y creyendo en el poder de la imagen, sin refugiarse al abrigo del género como medio para asegurarse su comercialidad. Es un cine con vocación social y antropológica que intenta transmitir sensaciones desde la honestidad, sin manipular los sentimientos del espectador ni transitar por territorios de lo políticamente correcto. Es un cine independiente y con personalidad propia, trabajado desde la corrección formal y con la voluntad de recoger anhelos e inquietudes de individuos de la calle desde su vida cotidiana. Ya lo había hecho Gabriel Velázquez en colaboración con Chema de la Peña en “Sud Express” y ahora lo hace en solitario en “Amateurs”, cinta con fogonazos de calidad y también con evidentes defectos que marcan un querer y no poder redondear la faena a partir de un buen punto de partida.

Blanca es una chica de Marsella aficionada al atletismo que, al morirse repentinamente su madre, decide viajar a Madrid a conocer a un padre del que nunca se habló en su casa. En Vallecas, Julio Nieves es casi un anciano a punto de jubilarse que lleva trabajando toda su vida en la construcción, pero que está sumido en la soledad y amargura, y que acaba de sufrir un ataque al corazón. El remite de unas cartas de la fallecida conducen a Blanca hasta “Nieves”, que ve en la joven alguien en quien volcar su afecto y por eso decide no sacarla de su error. Una adolescente y un anciano, dos personas al borde del abismo y aparentemente sin nada que les una, pero cuyo silencio y necesidad les empuja a sobrevivir y propician sentimientos tan humanos como llenos de complicidad. La compañía y el afecto como término de un viaje que recuerda a la mencionada “Sud Express” y a tantas películas recientes; la búsqueda de las raíces en la paternidad, y la amistad como contrapartida a la miseria y pobreza material. Leer más »
Tres hermanos se reúnen en una casa de campo a las afueras de París para celebrar el cumpleaños de su anciana madre. Durante años, ella ha velado por el rico patrimonio artístico de su amado tío y quiere ahora preparar la sucesión de su herencia. Al poco tiempo del encuentro, su imprevista muerte obliga a sus hijos a plantear cuestiones prácticas sobre la casa y los objetos de arte heredados: el mayor quiere mantenerlo intacto por el recuerdo familiar que encierran, pero los otros dos sienten necesidades más acuciantes y prefieren romper con un pasado que podría arrebatarles el futuro. Interesantes planteamientos que resultan tan cotidianos como inevitables cuando la muerte llega. En “Las horas del verano”, Olivier Assayas se encarga de llenar de contenido metafórico para reflexionar sobre el paso del tiempo, la identidad, la herencia recibida y el cambio generacional que esta comporta en un mundo globalizado.

Porque los cuadros, dibujos o jarrones tienen un indudable valor artístico, pero también guardan el recuerdo y el tiempo vivido por quienes los incorporaron a sus vidas: un precio sentimental y personal que, sin embargo, es fugaz y transitorio, sólo perceptible por quien fue protagonista del pasado y cuyas huellas diluye tiempo para arrinconarlos en las salas de un museo. La cámara recoge ese sentir de la madre y el primogénito ante el pasado y los objetos, tan distinto al que experimentan los otros hermanos, más desarraigados, y mucho más dispar al de la nieta que, en la última escena, visita la casa con sus amigos. También es interesante fijarse en la mirada de la fiel ama de llaves, que durante tantos años ha cuidado de esas generaciones y que ahora contempla “el fin del verano”. Assayas realiza una obra costumbrista de cuidada planificación y puesta en escena, donde los diálogos cultos, sofisticados, y las contenidas interpretaciones –todas de una naturalidad envidiable– caminan a la par que una fotografía que recoge la luz natural para darle valor existencial y convertirla en reflejo del tiempo transcurrido y los nuevos aires que arriban con la juventud.
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Pagina nueva 1

Con un buen puñado de premios y la aceptación del público norteamericano que la llevó a encabezar el ranking de taquilla, “Bella” es un bello poema de amor a una mujer y a la vida en general. Su mirada está llena de luz y sentido positivo, y desde el inicio apuesta sin ambages por la persona como lo único importante y por la humanidad en las relaciones como cauce para lograr la felicidad buscada. Estamos ante una nueva road movie de dos seres con un pasado nada fácil, que han luchado por sobrevivir a la desgracia y que aún buscan su lugar en el mundo. En este sentido, Alejandro Monteverde tiene claro que debe estructurar la película de manera precisa entre el tiempo presente y el pretérito, esconder la herida de sus protagonistas y dosificar la información de la historia. Aunque no se apoye en el suspense ni en giros-trampa de guión, juega hábilmente la baza del sentimiento y alterna momentos de mucha emoción con otros de tono más dramático en su empeño por ganarse al espectador.

“Bella” no esconde sus cartas y por eso no duda en recurrir a abundantes primeros planos de José y de Nina en busca de su dolor profundo y de sus sueños rotos: la pasión por el fútbol o por el amor esquivo y el temor ante la fragilidad de la vida son las notas de esta pareja llamada a luchar en la soledad de su intimidad. En uno y otro, sus ojos reflejan tensión contenida y una pena largamente amortiguada, pero también la chispa de un hálito de vida que aún no se ha extinguido. José es un hombre sensible, bueno y acogedor, que volvió a nacer cuando abandonó el fútbol profesional –el soccer– para recluirse en la cocina del restaurante mexicano que su hermano Manny tiene en Nueva York. Desde entonces, vive en un silencio sereno y pacífico, centrado en ayudar a sus amigos y en reparar el daño causado. Nina es la joven camarera que es despedida del restaurante, justo cuando se entera de que está embarazada. Entre los dos nace un sentimiento de sintonía y acompañamiento que les empuja hasta la casa de los padres de José, a la orilla de un mar que se convierte en metáfora de la deseada libertad interior en contraposición a la cocina (aunque hay otros elementos con valor simbólico en la cinta, como la caracola, la cometa o la cazuela). Leer más »
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Críticas
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Ice Age 3
   
Por José Arce
Se trata de una diversión
veraniega para toda la familia,
sin más pretensiones que
entretener, aunque un tanto
reiterativa y estancada. Hace
pasar un buen rato...
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La última casa a la izquierda
   
Por José Arce
Vuelve el título que puso a Wes
Craven en el panorama
internacional, remozado para los
nuevos tiempos con una estética
cuidada y un gusto por los
detalles...
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Transformers 2
   
Por José Arce
Michael Bay destroza lo poco que
quedó en pie tras la primera
parte. Furiosa por fuera, muerta
por dentro, no es una película,
sino una oda a la chatarra...
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Corazón de tinta
   
Por Joaquín R. Fernández
Su realización es discreta y su
guión desaprovecha un
interesante argumento. No logra
desprender la magia que requiere
una cinta de estas
características...
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¿Hacemos una porno?
   
Por José Arce
Kevin Smith no recupera el pulso
de sus trabajos más recordados y
firma un guión flojo. Busca poco
más que entretener e intentar
reconciliarse con sus fans...
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Obsesionada
   
Por Joaquín R. Fernández
Anodina y superficial cinta en
cuyo prescindible guión se
acumulan toda suerte de tópicos.
Los personajes carecen de
cerebro y la historia no
engancha...
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Kika superbruja y el libro de
hechizos
   
Por Jordi Revert
Lo que molesta es que se dirija
al público infantil como si este
estuviera desposeído de
inteligencia. Y lo peor es que
la película ni siquiera resulta
divertida...
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Te quiero, tío
   
Por José Arce
Otra exhibición del generoso
catálogo de intérpretes de la
nueva generación de cómicos
americanos, con una historia tan
agradable como predecible...
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No-Do
   
Por José Arce
Elio Quiroga invita a descubrir
secretos que ocultaban las
grabaciones de la herramienta
comunicativa del franquismo, con
un resultado no muy atractivo...
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Cleaner
   
Por José Arce
Más de los mismo, lo que en
manos de un cineasta como Renny
Harlin es nada, un vacío que
pasa ante nuestros ojos sin
despertar ninguna emoción...
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La caja de Pandora
   
Por José Arce
Un conmovedor y tierno relato
social. Un ritmo parco, casi
estático, envuelve la historia
de una familia cuyo origen y
destino chocan de manera
definitiva...
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Terminator salvation
   
Por José Arce
Vibrante de principio a fin,
vigorosa, enérgica, delirante
por momentos, la narración vuela
envuelta en una música
atronadora, a pesar de su débil
guión...
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Los mundos de Coraline
   
Por José Arce
Sin recuperar la exuberante
calidad de “Pesadilla antes de
Navidad”, Henry Selick sigue
demostrando un loable encono en
la elaboración de cada nueva
obra...
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Coco, de la rebeldía a la
leyenda...
   
Por José Arce
Correcto en sus formas, bien
presentado y producido, pero
aburrido, como tantos otros
biopics, se trata de un retrato
de la etapa más desconocida de
Coco...
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Still walking (Caminando)
   
Por Jordi Revert
Una absorbente película en la
que pasa todo sin pasar nada.
Hirokazu Kore-eda capta esencia
de vida en cada fotograma, en
cada una de sus estampas...
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Secret sunshine
   
Por Joaquín R. Fernández
Se sustenta en la magnífica
interpretación de su actriz
principal, pero dilata en exceso
una historia que podría haberse
narrado de una forma más concisa...
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Home
   
Por Jordi Revert
Sin el didactismo de Al Gore
pero sin propuestas para la
acción ecológica que exige,
“Home” empeña sus esfuerzos en
remorder la conciencia del
público...
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Presencias extrañas    
Por José Arce
Enésimo remake norteamericano de un éxito de terror oriental.
Fugaz y pasajero, un espéctaculo truculento en su justa medida,
estéticamente elaborado...
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Millennium 1    
Por José Arce
Aprovechando el tirón mediático
del desaparecido Stieg Larsson,
se presenta el primer capítulo
de una trilogía que da para poco
más que un serial televisivo... >> |
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Comentarios |
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amande, en
"LOL (Laughing out loud)®": Generación
Messenger
La verdad es
que a mi tampoco me gustó. Esperaba algo más
original, fresco y divertido. Muy francesa
pero le falta la frescura de estrenos del
año como Bienvenidos al norte o La clase…
>>
Antonio, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
Me haceis
gracia todos los criticos,solo sabeis
insultar y despreciar a los directores de
acción americano,y más a michael bay,parece
q teneis invidia de que trinunfe en taquilla
una pelicula entretenida…
>>
Je, en
"La última casa a la izquierda": Padres
coraje
Ganas tenia
de verla y al ponerle tu esta puntuación aún
más xD
tONI, en
"LOL (Laughing out loud)®": Generación
Messenger
La verdad
esque me decepciono mucho, no la recomiendo
a no ser que querais aburriros en el cine
octavius, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
yo me
esperaba lo mismo ke la 1º parte, ke me
gusto, pero con mas explosiones y e salido
decepcionado.las escenas de accion son
mejores pero al argumento mas flojo ke el de
la 1º parte
capandres, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
¿Dónde está el guión?
pero eso sí,
todo el mundo a verla y a decir, que buena
película...
kuai, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
Cuando Bay se autoparodia
Al margen de que la peli me parece un bodrio
increible, hasta el punto de que algunos
pasajes me dan vergüenza ajena, nunca
entendere cuando alguien dice que se lo ha
pasado en grande con una...
>>
Albert, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
¿Dónde está el guión?
En este caso
no a sido buena ni la primera, que fue para
olvidar
tuspa, en
"Millennium 1: Los hombres que no amaban a
las mujeres". Encefalograma plano
me ha gustado
y mucho. tiene varios aspectos que hacen que
sea interesante. Lo de los criticos no lo he
entendido ni lo entendere nunca, siempre
contracorriente; eso parece que les va bien...
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Francisco, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
Esta segunda
entrega me ha parecido mucho más forzada,
confusa, e infantil que la primera. Deja
muchísimas cosas sin explicar, los diálogos
son bastante tontorrones, muchos
transformers...
>>
Kooler, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
¿Dónde está el guión?
Desgraciadamente, el bueno de Michael Bay
está sufriendo de Shyamalanitis. Sí, el
síndrome de “hago lo que me sale porque soy
el gran director y algún dia se darán
cuenta”. Por eso espero, y...
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Montse, en
"Te quiero, tío": Muy banal pero entretenida
Uf, la verdad
es que el título de la película sonaba
fatal. No me esperaba que podía “aprobar”.
Con ese titulo me costaba creer que podía
haber buenas interpretaciones y que la peli
hasta resulte...
>>
jose, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
fue una muy
buena película de entretenimiento, sobre lo
que dicen del argumento no es cierto,
simplemente es una película de ciencia
ficción, en este género el argumento gira en
torno a una idea...
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