La verdad es que lo que pasa con “Bienvenidos al norte” resulta sorprendente. Por un lado, uno podría pensar que su arrollador éxito en su país de origen, Francia, se debe en gran parte a que aborda una historia muy localista, que difícilmente podrá ser entendida por los que vean la película en otros países. Es decir, las vicisitudes de un delegado de Correos desterrado a la ciudad norteña de Bergues que, por lo que nos se nos indica, es para el común de los galos poco menos que como ser despachado a una Siberia habitada por seres primitivos, en la que la única vía para huir de la depresión es el suicidio o el alcoholismo.
Si a eso unimos que los norteños hablan un dialecto prácticamente incomprensible, incluso para los propios franceses (el ch’ti), uno no se habría extrañado de que su éxito nunca hubiese rebasado las fronteras del país vecino. Pero hete aquí que no sólo ha obtenido unos buenos resultados en Italia, Bélgica o Alemania, sino que ha despertado el olfato de un siempre despierto Will Smith para hacer un remake en Estados Unidos. Y, ¿cómo puede ser eso? Pues ni más ni menos porque el director Dany Boon ha sabido levantar una historia que, en realidad, resulta absolutamente universal. Al fin y al cabo no inventa nada: un hombre lleno de tópicos se ve enfrentado, por una serie de circunstancias, a convivir con aquello que es diferente y que, por extensión, resulta horripilante. Luego, una vez instalado allí, descubre que el lugar no sólo no es como se lo pintaban sino que, además, es un paraíso en la tierra, un lugar alejado del estrés agotador de la vida diaria, un remanso del que ya no quiere irse y en el que sus problemas están resueltos.
Hombre, no es demasiado original, en eso estamos de acuerdo. Pero es que Boon no ha querido descubrir la pólvora con esta historia, sino trenzar un relato ameno, entretenido, con personajes a los que te llevarías a tu casa o con los que te tomarías una cerveza sin dudarlo, un mundo sin verdaderas aristas. Nada más… y nada menos, sobre todo si tenemos en cuenta que, por el camino, logra sortear los dos principales peligros que acechan a la mayoría de las comedias francesas: o un excesivo intelectualismo que pretenda plantear alguna duda existencial tras la sonrisa apenas insinuada, o la carcajada con la boca llena de la astracanada de mal gusto en la que también son bien expertos nuestros vecinos.
Pues no. La cinta, salvo algún momento ligeramente repetitivo, se desenvuelve muy bien en un terreno sencillo, motivo por el que quizá tiene una fuerza que otras muchas, muy parecidas, no alcanzan ni por asomo. Y una de las razones es la extraordinaria química que se establece entre todos los actores, especialmente entre la pareja protagonista formada por Kad Merad y el propio Boon. Pero, como no podía ser menos, cada secundario tiene su momento, su línea, y de esa manera se acaba formando un suave retrato sin malicia, una broma inofensiva que te hace abandonar la sala con la sensación de haber pasado un rato bien entretenido. Si a ustedes esto les parece poco, es que quizá no frecuentan demasiado las salas de cine. Y eso sí, no veo yo que en España se llegue a hacer un remake. Con lo aburridamente serios que somos (aunque pensemos lo contrario), ¿quién se atrevería a ponerle el cascabel al gato eligiendo una zona de nuestro país? Dudo que nadie quiera verse en esa tesitura.
Calificación: 6/10
- Más información sobre “Bienvenidos al norte”
- Tráiler español de “Bienvenidos al norte”
- Fotos de “Bienvenidos al norte” (17)
- Crítica de Jordi Revert
- Crítica de Almudena Muñoz Pérez
- Noticias relacionadas
En las imágenes: Fotogramas de “Bienvenidos al norte” – Copyright © 2008 Hirsch, Pathé, TF 1 Films Production, Les Productions du Ch’timi y CRRAV Nord-Pas de Calais. Distribuida en España por Wanda Visión. Todos los derechos reservados.
|
Anterior:
|
|
|
Siguiente:
|
“Bienvenidos al norte”: En un divertido y perdido rincón de las Galias…
Cuando se termina de ver “Bienvenidos al norte”, resulta fácil comprender que haya tenido el favor de más de veinte millones de espectadores en el país vecino. No es nada del otro mundo desde el punto de vista cinematográfico y, sin emb…
AVISO: Su publicación no es inmediata, los comentarios están sujetos a moderación. La opinión de cada comentarista es personal y no tiene por qué coincidir necesariamente con la de los responsables de esta web.

































