Nada nuevo bajo el sol en la Gala de los Goya. Aburrimiento, victimismo y mucho mirarse el ombligo. Así no me extraña que sigamos en crisis, y ahora no me refiero a la económica sino a la otra, a la de siempre en el cine español. Si patético es el año en cuanto a calidad, el arte con que se ha escenificado el fracaso no se sostiene en su impostura y falsedad, en su banalidad, frivolidad y autocomplacencia. Si Calderón —el dramaturgo, no el otro— estuviera entre nosotros, volvería a repetir eso del “gran teatro del mundo”, porque sobre el escenario y en las butacas había sobredosis de interpretación —no en vano son profesionales de eso—, con caretas bonitas y gestos solidarios… quién sabe lo que podrían esconder. Sinceramente, viendo el espectáculo —el problema es que técnicamente no lo era—, uno piensa si queda algo de personalidad y de sinceridad en el cierto mundo del cine. Pues sí, queda algo: la que aportó “El truco del manco” y su galardonado Juan Manuel Montilla “Langui”, Goya al Mejor Actor Revelación. Él y su película tienen la frescura y autenticidad, la verdad y la originalidad de las que carece el cine español, más pendiente de rendir tributo a servidumbres ideológicas —ahí está Jaume Roures y su “Camino”, por ejemplo— o de darse incienso a sí mismo. Desde luego, con el cartel de premios de este año, nunca ganaremos Wimbledon ni el Open de Australia de cine. Pero no hay que preocuparse porque en esta industria cinematográfica también seguimos haciendo historia… aunque sea la triste historia de la mediocridad.

Pero volviendo a la ganadora “Camino”, uno ve que detrás está el poderoso dueño de Mediapro —La Sexta y El Público son suyos—, y entonces piensa que la presión ejercida sobre los miembros de la Academia tiene que haber ido en serio y haber sido espectacular, porque si no… no se entiende tal vuelco electoral. Que Roures diga que la película es un canto a la vida para hacernos felices mientras hace gala de sectarismo e intolerancia, que haya tanto crítico gregario dedicado a crear polémica y hacer sangre a quien se ponga por delante… para después pedir respeto a la diversidad de ideas y lucha contra el fundamentalismo (?), que nos hagan creer que no hay pura manipulación ideológica y dinero tras estos premios… Desde luego, lo que está claro es que con el cine español no vamos a ser muy felices, porque resulta curioso que a veces se oiga, al salir del cine, aquello de “¡vaya, pues es buena a pesar de ser española”. No es una etiqueta sino la pura realidad, y si no… que se lo pregunten al espectador. Mejor sería reconocerlo y recorrer el camino de superación de Jaime Rosales o de “Langui” que hurgar en viejas heridas que rezuman rencor y alguna cosa más. Porque ésa es otra, cuándo dejaremos en paz la censura franquista —ni viví esa época ni de lejos la defiendo, pero ya está bien con tanta monserga—, que cuarenta años después sigue viniendo de continuo a los labios de algunos, y no sólo del pobre Jesús Franco.

Mientras tanto, tendremos que esperar aire fresco en el cine y en la Academia. Quizá haya que ventilar la estancia y sacar del nido alguna víbora que se resiste, o esperar a que se liberen de prejuicios y presiones, o a que pase toda una generación. Pero tengamos esperanza, que todo llega, y algún día podremos disfrutar incluso en la Gala sin sonrojarnos. De momento, vayamos a ver “El truco del manco” —aunque no sea nada del otro mundo, y tenga escenas duras con un poso también triste y amargo— o evadámonos con “El Caballero Oscuro” —aunque por aquí se tilde de “americanada imperialista”—. Si hacemos espectáculo y entretenimiento, hagámoslo bien… y si no, no encendamos el televisor durante una Gala de los Goya, que se retransmite en diferido para poder meter la tijera… como en los tiempos de Franco; o elijamos el canal de la gesta de Nadal, que al menos no va contra nada ni contra nadie —hasta es amigo de sus rivales, como Federer o Verdasco: ejemplar— y en él no hay complejo que valga. ¡Aúpa, Nadal!
En las imágenes: Arriba, Jaume Roures, Javier Fesser y Luis Manso con sus Goyas por ”Camino”. Abajo, Jesús Franco tras haber recogido su Goya de Honor – Copyright © 2009 Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España. Todos los derechos reservados.
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Yo compro dvds y hay mucha gente que tb lo hace aunque se descarguen las películas. Pero hay que reconocer que se siguen comprando dvds porque no es posible descargarse el dvd con todos los gigas que proporcionan la calidad que tiene el dvd, pero dentro de poco tiempo se podrá hacer porque internet será mucho más rápido y se descargarán películas de muchos gigas en pocos minutos.
En cuanto a las subvenciones. Se da muchísimo dinero de todos los españoles al cine (porque es muy caro de hacer y porque se ayuda al desarrollo de esta industria) pero la piratería quita ingresos de forma significativa a esas películas (en alquiler o venta de dvds sobre todo o en venta de entradas a los cines) y entonces lo que ocurre es que estas subvenciones no sirven para nada y todo este dinero de todos es un despilfarro enorme e insostenible.
Habrá que ver las descargas de Camino después de haber ganado en los Goya, porque seguro que van a ser millonarias ya que la película se ha dado a conocer y hay copias de buena calidad en internet (dvd ripeado).
Y el canon digital que en principio está para compensar por la copia privada, debe de gravar sólo los productos que permiten eso y en una cuantía que no incrementase mucho los precios de esos productos que lo soportan, porque lo contrario sería absurdo, y no sería razonable que mediante este tributo se financiase en buena parte una industria como puede ser el cine, y eso que no tiene lógica ninguna está pasando ahora por la piratería.
Las productoras de las películas son las que tienen los derechos de las mismas, y por eso deben de ser ellas las que las distribuyan a través de internet (y no otras personas, que no han hecho la película, que la suben para que mucha gente la adquiera mediante la descarga, de la que las productoras no reciben nada).
En fin, que este tema es complejo y da mucho que hablar. Lo que tiene que salir de todo esto es que el cine o los dvds tiene que estar a buen precio porque hay mucha demanda de ello (cientos de millones de descargas)y por eso las productoras pueden ganar mucho más dinero con precios más bajos.
Se me olvidó comentar que no estoy de acuerdo con lo que se dice en el artículo de opinión de que al premiar la película Camino lo que realmente se premia es al empresario que la produce y/o sus ideas políticas-religiosas. Creo que se premia la película por su calidad, sus ideas religiosas pueden ser polémicas (pero sólo para cierto sectores ultrareligiosos) pero no son la clave del premio. Me parece que esta opinión es del mismo tipo que cuando se dijo por personas de ideología conservadora que los Goya que ganó Almodovar por algunas de sus películas se debían a que es homosexual o por sus críticas a la Iglesia en alguna de sus películas.
Enhorabuena por vuestra magnífica página web y por ser grandes profesionales (esto no es un blog de aficionados). Soys los mejores.
jose, pero es que los responsables de la Academia parten del hecho de que cada descarga significa una compra menos, y eso no es así. Por ponerte un ejemplo: reconozco que en su día me bajé las películas de la trilogía del samurái de Yamada (en la pantalla grande sólo se exhibió en las grandes ciudades).
Como me encantaron (por supuesto, las vi y las borré del disco duro), me he comprado sin dudarlo el pack en DVD con los tres filmes (y eso que ya tenía suelta una de ellas). Por otro lado, el cine español vive de subvenciones, siendo éstas muy generosas, ya que se incluyen todas las administraciones estatales. Creo que otras personas tienen bastante más derecho a quejarse que ellos… Están en su derecho de hacerlo, pero, por favor, que no riñan a su público potencial.
Yo he visto las ceremonias de los Goya otros años y en general aburren mucho, pero como aburren también los Oscars porque todas lo son. En cuanto a la piratería de internet, es un problema muy grave para la viabilidad de las películas, y el canón no creo que recompense los ingresos que pierden (en la música pop si recompensará, y con creces!!!, porque es muy barato hacer el pop). Las películas españolas no se descargan porque no hay muchas buenas, pero cuando las haya o las pocas que hay se descargarán y no se alquilarán o comprarán o verán en la tele por lo que no es posible hacer cine bueno y con grandes presupuestos ya que no hay manera de recuperar el dinero que se gaste en ellos.
Enhorabuena por el artículo, Julio, en general estoy de acuerdo con casi todo lo que expresas en él. Personalmente quisiera incidir en el tema de la piratería, puesto que, primero, al cine español no es que le afecte demasiado (salvo a las distribuidoras, por supuesto). Además, la presidenta de la Academia no se refería a la piratería como los CDs o DVDs que se venden por las calles, sino a la gente que se baja archivos de Internet (obviando el tema del canon, claro está).
Que yo sepa, el verdadero problema está en el primer supuesto, pues hablamos de auténticas mafias que se lucran, que sí ganan dinero con ello. Lo paradójico del asunto es que en algunos ayuntamientos permiten que en supuestas semanas culturales se venda este tipo de material, algo realmente bochornoso. Al menos este año no se metieron con Nemo o cualquier personaje de Pixar y DreamWorks…
Una gala y unos premios francamente patéticos. Seguiremos esperando a alguien decente en el cine español, si es que le dejan aparecer…
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