Hay quien ha definido a David Fincher como lo más parecido a Stanley Kubrick que tenemos hoy en día en el panorama cinematográfico mundial. Y según ha ido añadiendo títulos a su filmografía, quien esto firma cada vez se ve más inclinado a dar la razón a este respecto. Con su capacidad camaleónica para adaptarse al tono que exige cada historia (las diferencias entre “El curioso caso de Benjamin Button” y “Zodiac”, su anterior película, son tan evidentes que no hace falta enumerarlas aquí), sí que ofrece un mínimo común denominador que une todas sus obras: la voluntad de perfección y el dominio visual de quien respira cine, imágenes por sus poros, no importa si en el terreno publicitario (desde donde dio el salto a la gran pantalla, algo que hizo que al principio demasiados no le tomaran en serio) o al frente de una gran producción como esta.
Y es que en esta ocasión, Fincher pone su enorme talento al servicio de la que quizás sea su película más literaria. No sólo por estar basada en un relato de Francis Scott Fitzgerald, en el que se nos narra la fantástica historia de un hombre que nace viejo y va rejuveneciendo hasta morir convertido en un bebé, sino porque su propia narración va desplegándose como un grueso libro de aventuras en el que se van sucediendo los capítulos y las peripecias de un protagonista que se va transformando ante nuestros ojos.
De hecho, quizá sea ese su punto más débil: la sensación de que algunas de esas aventuras podrían haber ocupado menos espacio o, directamente, haberse quedado en la sala de montaje. Pero no importa demasiado, porque lo cierto es que la cinta arranca con un hermoso prólogo para luego iniciar una suave ascensión que nos llevará, a lo largo de dos horas, hasta el último tercio, el cual termina desembocando en uno de los segmentos finales más hermosos que hemos visto en mucho tiempo. Y si esos puntos débiles no llegan a estropear el conjunto es porque poseen una profunda coherencia que los inserta en el eje central de la cinta: uno de los más bellos y desinhibidos cantos a la vida, una vida que siempre tiene la conciencia de la cercanía de la muerte no como algo terrible, sino como acicate y reverso de una existencia que quizá esté más en nuestras manos de lo que creemos.
Por eso cada detalle de la obra de Fincher, como en la cúpula de una catedral en la que cada piedra la eleva hasta el infinito, contribuye a la construcción de un sentido que la recorre como un látigo poético. En ella, el milagro parece residir no sólo en un Brad Pitt viejo, sino también en el poco más que adolescente que llega a mostrarse ante nosotros. O en una Nueva Orleans que ha dejado de existir como tal, y que revive ante nuestros ojos con la misma naturalidad con la que aceptamos que un bebé pueda tener ochenta años en el momento de su nacimiento y en el de su muerte. Ante esto, ¿qué más da que la película no sea perfecta? Lejos de lo cerebral que era su anterior entrega, el cineasta nos regala puro sentimiento, belleza y destellos para recordar incluso en los momentos más irrelevantes (como las siete maneras en las que puede caer un rayo sobre una persona). Agotadora, relajante, exultante, desbordante… todos y cada uno de estos adjetivos, y muchos más, pueden aplicarse a “El curioso caso de Benjamin Button”. Y eso, en un momento en el que se acumulan las propuestas unidimensionales, es decir mucho. Muchísimo.
Calificación: 7/10
- Más información sobre “El curioso caso de Benjamin Button”
- Fotos de “El curioso caso de Benjamin Button” (34)
- Tráiler en español de “El curioso caso de Benjamin Button”
- Notas sobre cómo se hizo “El curioso caso de Benjamin Button”
- 13 nominaciones a los Oscars®
- Crítica (8/10): Pasa la vida…, por J. Arce
- Crítica (8/10): Vida, amor, muerte y pérdida, por J.R. Fernández
- Crítica (10/10): Circunstancias extraordinarias, por A.M. Pérez
- Crítica (8/10): La vida es un milagro, por J. Revert
- Reportaje: Detrás de la película de David Fincher, por J.R. Fernández
- Reportaje: Benjamin Button y otros seis personajes…, por A.M. Pérez
- Una primera escucha de la banda sonora original del film
- La banda sonora original, disponible en Internet
- Noticias relacionadas con la película y su equipo
En las imágenes: Escenas de “El curioso caso de Benjamin Button” – Copyright © 2008 Warner Bros. Pictures, Paramount Pictures y Kennedy/Marshall Productions. Fotos por Merrick Morton. Distribuida en España por Warner Bros. Pictures International España. Todos los derechos reservados.
|
Anterior:
|
|
|
Siguiente:
|
me parecio una peliculla senacional….triste mu sentimal..pero atrajo en mi muchos sentimientos…muy buen trabajo televisivo..los FELICITO!!!! yo….sola
bueno, yo la vi ayer, y creo que no está nada mal. yo ya sabía de que iba, y eso hizo que no estubiera tan atenta como habría querido. hubo momentos en los que creí que me dormiría pero hay que reconocer que es una película bonita y los efectos visuales y el maquillaje son muy buenos y estan muy bien hechos. yo de una nota sobre 10 le daría un..7 i medio 8
“El curioso caso de Benjamin Button”: Impecable presentación, mastodóntico making of…
La edición coleccionista para DVD de “El curioso caso de Benjamin Button”, disponible desde el 23 de junio, viene presentada en un magnífico estuche-libro que incluye el relato corto de F. Scott Fitzgerald sobre el que se basa la películ…
koldo, te aseguro que la sensación que tienes con “El curioso caso de Benjamin Button” me sucede muy a menudo con películas aclamadas por casi todo el mundo. Lo único que te puedo aconsejar es que, primero, defiendas tus posturas con argumentos, cosa que haces muy bien cuando publicas tus comentarios, y, segundo, respetar las opiniones de aquellas personas que piensan de otra manera (y no lo digo por tus palabras en concreto, sino por los insultos en los que caen otros lectores).
Gracias por contestar, Miguel y Joaquín. Una aclaración: no estaba sugiriendo que os pusierais todos de acuerdo para puntuar las pelis, como si hubiera una conspiración silenciosa. Afortunadamente, aún no sé a qué sabe el prozac ni todavía me ha dado por escuchar voces. En fin, todo llegará.
Simplemente manifiesto mi estupor por ver que habéis coincidido todos. A mí la peli me pareció más bien malilla, como ya digo. Mi preocupación viene de ver que ninguno de vosotros ha pensado/sentido lo mismo que yo al verla.
La frustración de un crítico es saber que no tiene lectores que coincidan con su punto de vista. La frustración de un lector (como yo) es ver que no tiene un sólo crítico que le diga lo que en realidad quiere oir.
En fin, cosas de la vida.
Y Koldo, te puedo asegurar que no nos ponemos de acuerdo. Y que no abusamos del mismo whisky de garrafón que nos cause el mismo efecto; y creo que lo más importante es que todos argumentamos nuestras opiniones… lo cual no quiere decir que tengamos razón. Al fin y al cabo, las estrellas de una película no son como el peso atómico de un elemento, algo sagrado e incontrovertible.
Y en cuanto a lo de que “ahora no se hace cine como el de antes”, es una expresión que sólo termina cobrando su verdadero sentido con el tiempo. Cuando yo era adolescente, me iba corriendo a ver muchas películas ochenteras que eran sistemática y metódicamente masacradas por la crítica… y que ahora, curiosamente, se han convertido en clásicos que se ponen como ejemplo de lo “malo” que es el cine de hoy en día.
En cuanto a “El curioso caso…”, sólo felicitarte por tu contundentemente argumentada opinión. Aunque difícilmente será para mí superflua una película capaz de regalarme instantes de belleza como la de esta cinta…
Un saludo!
koldo, es verdad que el metraje se podría haber reducido, pero ten en cuenta que de lo que se trata es de observar las experiencias vitales de Benjamin Button, el camino que recorre a lo largo de su vida. La idea del relato original se toma como punto de partida, es una excusa para abordar temáticas muy variadas e interesantes. Otra cosa son las sensaciones que cada uno haya percibido al ver la película…
Personalmente soy de la opinión de que muchos títulos que se encumbran en la actualidad no son tan buenos como se dice (”No es país para viejos” es un ejemplo de ello), y he recibido no pocos varapalos de los lectores de La Butaca por ello. Esta vez hemos coincidido todos, pero, si te fijas, no suele ser así en la mayoría de los casos.
Todavía me estoy preguntando cómo es posible que todos los críticos de la butaca hayáis puntuado este bodrio con notables (incluso hay un sobresaliente/matrícula de Honor).
(8/10): J.R. Fernández
(8/10): J. Arce
(7/10): J.R. Chico
(10/10): A.M. Pérez
(8/10): J. Revert
(7/10): M.A. Delgado
La película es una bazofia tediosa, le sobra metraje por un tubo, la historia no le conmueve ni a una plañidera rumana, es una mera sucesión de anécdotas sin ningún sentido. Éste es el error de intentar hacer una peli con una buena idea, pero nada más que una buena idea. La premisa de la pelicula es lo mejor y… lo único. CUatro o cinco se largaron del cine y yo me aburrí soberanamente. ¿De qué te sire tener un primer acto bueno y un tercer acto bueno si no tienes nada que decir durante TODO el segundo acto? ¿Qué nos aportan las historietas del barco, de la guerra, de rusia, etc? Son meras anécdotas, la historia no va a ninguna parte. Se pueden eliminar y la peli sigue teniendo el mismo sentido, es decir, ninguno salvo la “idea”. Esto es un relato (en cine sería un corto de media hora), porque tal como está planteado el segundo acto no existe, porque no nos interesa la vida del personaje y todo está en función de la chorradita final del bebé en brazos de su anciana amada. Es una película superflua.
Es una peli de dirección artística y poco más, lo único interesante es ver cómo van cambiando al Pitt y a la blanchet. Pero no se puede sostener un tostón de casi tres horas sólo con el maquillaje, por bueno que sea.
Eso por no decir que el relato de fitgerald está escrito en clave de humor y en la peli han optado por el melodrama. Buafff! Pero el tema no da tanto de sí. Yo le pondría un 4/10 o siendo muy generoso un 5/10. No se merece más. Puedo entender que haya algún pirado al que le parezca que la cinta es de 7 o de 8, pero que a todos los críticos os parezca “notable” es a todas luces altamente preocupante.
Animo a la butaca a:
1) Promover que alguno de los criticos investigue en la senda de los 4/10, 5/10 y 6/10. Hay muchos espectadores que necesitamos saber que hay algún crítico que no ha perdido todavía el sentido crítico y comparte nuestra convicción de que el cine de los últimos años es más bien deficiente, siendo bastante difícil encontrar películas notables y casi imposible encontrar sobresalientes.
2) Contratar a un nuevo crítico, si 1) no es posible.
Mucho ánimo y felicidades por la web.
La verdad es que son los dos principales contendientes, Jordi. Será interesante ver quién se queda al final con el puesto…
Un saludo!
Yo el puesto de heredero de Stanley Kubrick de momento se lo tengo reservado a Paul Thomas Anderson, pero no me cabe duda que Fincher es uno de los grandes. Ya lo era antes de Benjamin Button.
Saludos
AVISO: Su publicación no es inmediata, los comentarios están sujetos a moderación. La opinión de cada comentarista es personal y no tiene por qué coincidir necesariamente con la de los responsables de esta web.

































