Richard Curtis reúne de nuevo a un elenco espectacular, pero se queda a medio camino de lo que pretende al presentar una historia que sólo en la superficie da muestras de su espíritu contestatario.
En 1966, el pop británico vivía su más importante momento de esplendor. Sin embargo, el conservadurismo de las autoridades inglesas impedía que la población pudiese disfrutar de su música favorita en las grandes cadenas nacionales. Por eso, desde las aguas del Mar del Norte, emisoras piratas llenaban ese hueco necesario en los corazones de más de veinticinco millones de oyentes. No son pocas las películas que se salvan de la mediocridad más absoluta gracias a los nombres que acumula en su reparto, y “Radio encubierta” es uno de los mejores ejemplos recientes de esta realidad; porque, ciertamente, lo nuevo de Richard Curtis quedaría en el recuerdo de pocos si no fuese por el placer que otorga al palco entregarse a disfrutar de un elenco repleto de titanes con Philip Seymour Hoffman, Rhys Ifans, Nick Frost y un gigantesco Bill Nighy a la cabeza.
Disfrazada de cuento rebelde pero sumida en el conformismo, la trama avanza a trompicones, deficientemente presentada pero salvada por la colorida alegría que todo lo empapa, convertido este navío del rock en un microcosmos psicodélico, rayano en lo lisérgico, en el que conviven el humor más facilón, capaz de hacer saltar los resortes de la más amplia de las audiencias, con pequeños destellos de genio en un guión tan alborotador en su esencia como incapaz de despertar ─o resucitar, según el caso─ los ánimos de quienes vivieron la revolución de aquella era dorada. Sorprende por lo extraño el dibujo que el cineasta hace de la autoridad, concretada en un flemático Kenneth Branagh de tintes hitlerianos en su aspecto y actitud pero hilarante en su recreación del más retrógrado de los miembros de un gobierno ya de por sí cernícalo en su concepción del bien y el mal social.
Huelga decir que la banda sonora hará las delicias de los aficionados a la infinita retahíla de bandas de leyenda que se agolpan en el metraje a pesar de lo inútilmente extenso del mismo, nuevo ejemplo de la incapacidad de buena parte del séptimo arte actual para condensar sus historias por debajo de las dos horas de duración; es, precisamente, esta eternidad la que descompensa el resultado final, regido por una indefinición entre la comedia pura y dura y el drama melancólico en el que los tristes presagios de que estos corsarios de las ondas morirán con los cascos puestos ─en sentido literal o figurado─ pululan de manera permanente por la mente del espectador. Entrañable pero acomodaticia, contundente pero frágil, anárquica pero ordenada, “Radio encubierta” juega a dos bandas aparentando un sano y juvenil descontrol, cuando en el fondo se descubre sin ambages su mecánica precisión de cara a la galería. Así pues, lo mejor es dejarse llevar por el grupo salvaje de djs y disfrutar de la experiencia, olvidando en la medida de lo posible el poso de insatisfacción que nos recuerda lo que este film pudo y debió haber tenido de grito contestatario por la libertad.
Calificación: 6/10
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En las imágenes: Fotogramas de “Radio encubierta” © 2009 Universal Pictures, Working Title Films y Studio Canal. Fotos por Alex Bailey. Distribuida en España por Universal Pictures International Spain. Todos los derechos reservados.
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[...] Branagh, Jack Davenport, January Jones, Emma Thomson) y una banda sonora imposiblemente buena, algunos reprochan a su director (Richard Curtis: El diario de Bridget Jones, Cuatro bodas y un funeral, Mr. Bean, [...]
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“Radio encubierta”: Melomanía naufragada…
“Radio encubierta” es más un homenaje que una cinta perfectamente estructurada, una mirada nostálgica antes que una portentosa comedia dramática. Es, por encima de todo, una deliciosa jukebox antes que una obra para el recuerdo.
Que nadi…
Toda la razón, Alberto, es uno de los estrenos más apetecibles de las últimas semanas y, sin embargo, de los que menos se ha oído hablar (al menos relativamente, porque sí es cierto que ha hecho ruido en medios, pero menos que otros títulos de menor rango).
Sinceramente, la película me encantó…
La encontré maravillosa de principio a fin. Y unos planos… Es genial, TODO es genial: la música, la fotografía, el reparto…
Lo único malo: que no tenga la publicidad que se merece. Aún no la he visto anunciada en ningún sitio y en Valencia, por ejemplo, sólo la ponen en TRES CINES.
(eso sí, uno en VOS, que es como la disfruté)
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