“Si la cosa funciona” se deja ver, es agradable, e incluso puede arrancar alguna sonrisa. Pero nada más. El problema es que el nivel de exigencia de Woody Allen parece ser inversamente proporcional a su edad.
Woody Allen se agota y se agota, y sus últimas propuestas, como mucho, contienen algún detalle del genio que albergaban sus obras mayores. Al menos, en este caso, ha vuelto a pisar otra vez Nueva York, alejándose de cosas tan descabelladas como aquella “Vicky Cristina Barcelona” que le reducía a renovador de los clichés más manidos del typical spanish. Y es que es cierto que un Woody Allen menor, pero rodeado de las calles neoyorquinas, resulta más familiar que otro totalmente perdido en un mar de referencias que se le escapan y que apenas superan la condición de ridícula caricatura.
Sin embargo, no basta con ello para que el firmante de “Hannah y sus hermanas” habite de nuevo entre nosotros: “Si la cosa funciona” es un reflejo de lo que hizo de Allen uno de los directores fundamentales de la historia del cine, pero demasiado pálido como para dejarnos satisfechos. Con una historia absolutamente previsible en todos sus giros (para colmo desvelados por uno de los tráileres más infames de la temporada), el misántropo encarnado por Larry David se parece tanto a Allen que prácticamente nos hace olvidarlo, pero sus reflexiones cargadas de veneno apenas superan la condición de broma. Aquí es simplemente chistoso, y ni siquiera especialmente ocurrente, donde el gran Woody habría sido ingenioso, ágil y vitriólico.
Algo parecido sucede con el resto de los personajes y sus andanzas. Puede que el guión llevara treinta años en un cajón, pero si tenemos en cuenta que, por aquella época, Allen firmaba una joya como “Manhattan”, resulta fácil entender por qué entonces no lo consideró adecuado para ser filmado. El problema es que el nivel de exigencia del director parece ser inversamente proporcional a su edad, y el mero hecho de que el proyecto ahora le haya parecido viable dice muchas cosas del momento en el que se encuentra su carrera. Se podrá alegar a esto que a nadie se le puede pedir una obra maestra, una película destinada a perdurar, cada año. Cierto. El problema es que, desde “Match point”, Allen lleva acumuladas demasiadas películas ligeras, frívolas, sin ninguna intención de permanecer (bueno, con la excepción de “Cassandra’s Dream”, que casi habría sido mejor que le hubiese salido liviana). Y el problema es que, en el título que ahora nos ocupa, lo intrascendente, lo ligero, lo es tanto como un inofensivo globo de helio.
Eso sí, lo que sigue teniendo es un increíble ojo con los actores, sabiendo sacar lo mejor de ellos. Y si Larry David compone un perfecto y cargante sosias del personaje neurótico que es el mismo Allen, Evan Rachel Wood vuelve a dar sobradas pruebas de que estamos ante una de las mejores actrices de su generación. En cuanto a los secundarios, Patricia Clarkson encarna de nuevo a uno de los personajes excéntricos que se han convertido en su especialidad, mientras que los demás intérpretes (encabezado por el siempre fiable Ed Begley Jr.) se acoplan a la perfección a sus clichés.
El conjunto no es, ni mucho menos, un desastre: “Si la cosa funciona” se deja ver, es agradable, e incluso puede arrancar alguna sonrisa. Pero nada más. Claro que el mismo Woody Allen puede aplicarse el cuento y decirse a sí mismo: «Bueno, si la cosa funciona, ¿por qué no seguir al ritmo de una película prescindible por año?». Y, vistos los resultados, reparto de premios desproporcionados incluido, a lo mejor hasta hay que darle la razón. Pero claro, luego uno se pone el DVD de, por ejemplo, “Balas sobre Broadway” y, ¿qué quieren? Como que no es lo mismo.
Calificación: 5/10
- Ficha completa de “Si la cosa funciona”
- Fotos de “Si la cosa funciona” (18)
- Previa: Woody Allen, después de Europa, por J. Revert
- Notas sobre cómo se hizo “Si la cosa funciona”
- Noticias relacionadas con la película y su equipo
- Videocartelera de la semana de su estreno
En las imágenes: Escenas de “Si la cosa funciona”- Copyright © 2009 Sony Pictures Classics, Wild Bunch, Bravier Productions y Perdido Productions. Fotos por Jessica Miglio. Todos los derechos reservados.
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Creo que Miguel en su critica ha sido bastante benévolo con la última de Allen. Es una pelicula que nunca llega a despegar, con un Larry david con una permanente sonrisa insufrible, un guión flojo y unos gags ya vistos mil veces en otras pelis del Woody Allen. Aparte de el recurso de los actores dirigiendose al público me corta todo el rollo. Yo por mi parte espero (y exigo) mucho mas de Allen. Para mi no llega al aprobado, pero aún asi ya espero con avidez la próxima.
“Sus reflexiones llenas de veneno apenas pasan de broma..” Vamos a ver Miguel, ¿tan en buena estima te tienes?
Menuda critica mas prepotente.
Si la cosa funciona no es la pelicula del siglo, pero se agradecen peliculas que te hagan reflexionar y, de paso, pasar un buen rato.
Supongo que para tu intelecto sera mas estimulante ver una secuela de una pelicula de zombies que una pelicula basada exclusivamente en EL GUION (parece que nos olvidamos de lo importante que es esto). Lo digo por esas cuatro estrellas que le has puesto a REC2.
No se por que realizas criticas a este tipo de peliculas, centrate en peliculas infantiles y comedias romanticas. Se te daria mejor.
“Si la cosa funciona”: Gusanos en un mundo que se desmorona…
Un divertimento corrosivo y eficaz, pero narcisista y repetitivo que devuelve a un Woody Allen más reconocible. Larry David le sustituye dándole a su personaje esa desfachatez, esa mirada escéptica y pseudointelectual.
Todo está permitido en el univers…
Woody Allen vuelve a sus temeticas de siempre, solo que se centra en lo esencial del tema ¿que sentido tiene nuestra existencia?, parece que todo lo demas le importa poco, la esmerada puesta en escena de otras ocasiones, los formalismos, el que el guion sea creible, son temas secundarios. Es como si dijera, me queda poco tiempo y tengo que contar lo que es esencial.
Otra cosa son las conclusiones a las que llega, quiza no hacia falta una pelicula para expresar sus conclusiones, “Todo es cuestion de azar, de suerte, de chamba….”
¿Los actores? cumplen el cometido a la perfeccion, dentro de los limites del guion claro esta.
Que mas decir..por lo menos habla de algo que que a todos se nos ha pasado por la cabeza alguna vez en la vida, como podriamos ponerla en el mismo saco que REC2, los sustitutos u otras por el estilo.. es evidente que juega en primera division, mientras que otros solo consiguen dar patadas al balon. Es un Woody Allen flojo, pero por lo menos tiene el valor de hablar de algo que importa a todos.
Sin duda recomendable
hasta pronto…
Estoy de acuerdo con la crítica en casi todo menos en que Evan Rachel Wood haga una buena interpretación, me pareció demasiado caricaturizada, floja tirando a mala diría yo.
Una película simpática y poco más.
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