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Lunes 24 Marzo 2008

El reciente fallecimiento de Arthur C. Clarke vuelve a poner sobre el tapete una discusión que viene a ser, más o menos, como la del huevo o la gallina: ¿quién es más verdadero creador de “2001: Una odisea del espacio”, el escritor o Stanley Kubrick, el director? Uno, secretamente, siempre ha pensado que en realidad el cineasta, tan déspota como sólo lo pueden ser los verdaderos genios, llevó el agua del cuento inicial de Clarke a su molino, expandiéndolo mucho más allá de lo que seguramente pensó el visionario inglés que podía llegar. ¿Pruebas de lo que afirmo? Ninguna, claro. Huelga decir que uno no estuvo presente en las sesiones de trabajo entre los dos creadores, y desde luego es algo que no cabría recomendar a nadie: no parece posible salir indemne del choque de trenes de dos personalidades tan complejas, de dos egos tan solemnes y de una pieza.

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Ahora bien, basta echarle un vistazo a las continuaciones de la novela original, ya sin el concurso de Kubrick, y especialmente a la primera, “2010, odisea dos” (igualmente llevada al cine) para darse cuenta de que la mirada de Clarke era más convencional, más ceñida al punto de vista de la ciencia-ficción tradicional (todo eso, claro, suponiendo que Kubrick supiera verdaderamente de qué estaba hablando, algo que, lo confieso, no siempre tengo el convencimiento absoluto de que fuera así, como me sucede por otro lado con el cine de David Lynch). Y además, porque algo así ocurrió con la adaptación del relato “Los superjuguetes duran todo el verano”, de Brian Aldiss, y que sirvió de base para la película “A. I. Inteligencia artificial”, un viejo proyecto de Kubrick que acabaría viendo la luz bajo la batuta de Steven Spielberg. Y que conste que, sinceramente, tampoco es que importe mucho; sólo espero que por fin David Fincher logre sacar adelante la adaptación de “Cita con Rama” para ver una genuina y poderosa obra clarkiana en pantalla… a no ser que Fincher sea efectivamente un Kubrick redivivo, como parece llevar camino de serlo, y vuelva a hurtarle al pobre Arthur su parte de autoría. Comprobarlo será, desde luego, apasionante.

En la imagen: Keir Dullea en “2001: Una odisea del espacio” - Copyright © 1968 Metro-Goldwyn-Mayer (MGM), Polaris y Stanley Kubrick Productions. Todos los derechos reservados.

Lunes 3 Diciembre 2007

La verdad es que el anuncio de que Woody Allen no rodará en España ninguna de las otras dos películas que le producirá Mediapro ha sido una sorpresa; pero, en cierta manera y cuando se rebobina lo ocurrido a lo largo de estos meses durante el rodaje de “Vicky Cristina Barcelona”, quizá no extrañe tanto. Personalmente, no pude evitar una cierta sensación de sonrojo al pensar que la mera presencia de Allen en nuestro país (sobre todo en Barcelona, y después en Asturias) desencadenó una reacción que, la verdad, parecía más cercana a lo que Berlanga nos describía en la mítica “Bienvenido Mister Marshall” que a la realidad de un país del que han salido un puñado de nombres que suenan con fuerza en Hollywood.

Es perfectamente comprensible que la parafernalia del rodaje despertase la curiosidad del público, sobre todo cuando se sabía de la presencia de una estrella como Scarlett Johansson (francamente, no puedo creerme que, a estas alturas, toda una ciudad se paralice porque estén Javier Bardem o Penélope Cruz, mucho más cercanos a nosotros). Lo que ya resultó bastante más sorprendente fue la competencia de políticos e instituciones por agasajar a Allen, en una dura lucha por ver quién se hacía más fotos con él. Toda una parafernalia que me hizo recordar las quejas de Pepu Hernández, el seleccionador español de baloncesto, ante el atosigamiento publicitario y de compromisos a que se veían sometidos sus jugadores en el Eurobasket. Pues algo así debió sufrir el director, tradicionalmente tímido y poco amigo de la presencia pública, por más que en los últimos tiempos se haya visto obligado a romper su costumbre. En fin, dejando a un lado el tema de la conveniencia y naturaleza de las ayudas recibidas por la productora (porque lo desconozco), sí que me queda una duda: ¿de verdad hemos estado a la altura?

En la imagen: Woody Allen en “Scoop” - Copyright © 2006 Focus Features, BBC Films, Ingenious Film Partners, Phoenix Wiley Productions y Jelly Roll Productions. Distribuida en España por On Pictures. Todos los derechos reservados.

Miércoles 28 Noviembre 2007

Bueno, no hemos de descartar que, si no hay acuerdo, la huelga de guionistas de Hollywood puede terminar pasándonos factura a los cinéfilos dejándonos sin nuestra dosis regular de películas. Pero, hasta que llegue ese punto de no retorno, no todas las noticias que nos llegan son malas: de hecho, saber que el rodaje de “Ángeles y demonios”, la secuela de “El código Da Vinci” (aunque mejor sería llamarla precuela, pues la primera antecedió a la segunda en el orden de las novelas originales de Dan Brown), ha retrasado su inicio porque el guión no está acabado… pues, ¿qué quieren que les diga? El que esto firma no puede decir que se sienta precisamente triste por el anuncio.

Lo cierto es que la primera entrega fue uno de esos éxitos difíciles de entender: no es que el material original sea precisamente oro literario, pero lo que uno aún no se explica es cómo de una novela liviana y poco exigente pudo salir un mamotreto cinematográfico largo como un dolor y, para colmo, tan aburrido que hasta producía sopor en muchos lectores que previamente habían disfrutado de la lectura. Sé que no ocurrirá, que al fin y al cabo la cinta fue un rotundo éxito en todo el mundo y su recaudación resultó más que espectacular, pero ojalá que la huelga durase lo suficiente como para evitarnos una segunda entrega de lo mismo. Claro que, si fuera así, Ron Howard tendría las manos libres para perpetrar otros crímenes cinematográficos aún mayores que tiene en mente… Hummm, pensándolo bien, ¡que se entretenga con “Ángeles y demonios” y, ya puestos, que adapte las obras completas de Brown, con Tom Hanks o sin él: con lo mal que estaba en la primera, no se notaría la diferencia.

En la imagen: Audrey Tautou y Tom Hanks en “El código Da Vinci” - Copyright © 2006 Columbia Pictures e Imagine Entertainment. Distribuida en España por Sony Pictures Releasing de España. Todos los derechos reservados.

Martes 6 Noviembre 2007

Es cierto que en el mundo del cine todo es posible, pero la noticia de que Ron Howard estaría interesado en hacerse cargo de un remake de “Caché (Escondido)”, la última cinta de Michael Haneke (quien está a la espera del estreno de su propio remake estadounidense de “Funny games”), entra directamente en el campo de lo alucinatorio. De hecho, la primera vez que lo leí pensé que era una tomadura de pelo; algo así, vamos, como si uno se entera de que John Woo tiene planeado un remake de “Persona”, de Ingmar Bergman. Y sin embargo, parece que es cierto, aunque no está nada claro que el pecoso director pueda encontrar hueco entre sus “Ángeles y demonios” y “Frost/Nixon”… vamos, el mismito estilo cinematográfico del angustiante director austriaco.

Que Howard es el niño mimado de la industia de Hollywood es bien conocido; que se llevara un Oscar® por “Una mente maravillosa” resulta, llanamente, una injusticia. Pero es que, además, si por algo se caracteriza su obra es por echar por tierra el potencial de historias que podrían dar muchísimo más juego del simplón que él, con dificultad, logra sacarles (y eso vale también para “El código Da Vinci”, porque convertir un best seller esotérico y de misterio en un aburrimiento insoportable casi hasta tiene mérito). Ante esta perspectiva, ¿qué quedará de las connotaciones, de las sugerencias, de la bomba bajo la línea de flotación de nuestras conciencias que suponía la cinta protagonizada por Daniel Auteuil y Juliette Binoche? Pues, francamente, me gustaría tener una respuesta, pero es algo que, honestamente, soy incapaz de imaginar. Pero que de ello no saldrá nada bueno… de eso, no me cabe ninguna duda. Y a lo peor, hasta gana otra estatuilla y todo.

En la imagen: Daniel Auteuil y Juliette Binoche en “Caché (Escondido)” - Copyright © 2005 Les Films du Losange, Wega Film, Bavaria Film y BIM Distribuzione. Distribuida en España por Golem. Todos los derechos reservados.

Domingo 4 Noviembre 2007

Seis años: ése parece ser el número clave. Seis años fueron los que estuvo en el dique seco cinematográfico Juan Carlos Fresnadillo después de su debut en el largo con “Intacto”, sin que ningún productor volviera a confiar en quien había tocado a las puertas de Hollywood con su corto “Esposados”. Y seis años son los que ha tardado Luiso Berdejo en encontrar quien le apoye para dar también el paso al largo. ¿La coincidencia? Que los dos han tenido que irse fuera de España para encontrar la confianza que, por algún motivo, no supieron darles en nuestro país. Como ya saben, en el caso de Fresnadillo fue Danny Boyle el que confió en él para rodar “28 semanas después”, la secuela de su exitosa “28 días después”. En el de Berdejo, al final ha sido Kevin Costner el que se ha sumado al primer largo que dirigirá el joven donostiarra (vale, no es que sea lo más lustroso, que el ex Bailando-Con-Lobos anda de bastante capa caída últimamente, pero por algo se empieza), “The New Daughter”.

Al parecer, allende los mares y en inglés piensan que estos chicos pueden manejarse con encargos que, pese a su relativa modestia para el estándar americano, superan en presupuesto y ambición a la mayor parte de los títulos rodados en nuestro país. Sinceramente, algo pasa cuando cada día se combinan los lamentos por la supuesta pérdida de peso de nuestra industria y esta verdadera fuga de talentos. Y Juan Antonio Bayona, el responsable de “El orfanato”, se quedó, eso sí, porque confió en él un mexicano, un tal Guillermo del Toro. ¿Cuánto tardará en cruzar a su vez el charco? ¿Seis años, tal vez? Acepto apuestas de que su caso será la excepción que esperemos no confirme esta novedosa regla del seis, y que no tendremos que esperar al 2013 para verle debutar en la soleada California.

En la imagen: Juan Antonio Bayona y Belén Rueda en el rodaje de “El orfanato” - Copyright © 2007 Rodar & Rodar y Telecinco Cinema. Distribuida en España por Warner Bros. Pictures International España. Todos los derechos reservados.

Viernes 26 Octubre 2007

Cuando se anuncia una determinada película, especialmente si se trata de la adaptación cinematográfica de una exitosa serie de televisión o de un conocido cómic, no son pocos los aficionados a estas obras que comienzan a hacer cábalas sobre quiénes serían los protagonistas adecuados para dicho largometraje (vamos, que empiezan a surgir directores de casting en potencia incluso de debajo de las piedras). Eso es lo que está sucediendo con “Justice League”, la cinta de George Miller que reunirá en la gran pantalla a los superhéroes más importantes de DC.

Cómo no, un servidor también tiene sus preferencias y, por supuesto, aquí se las dejo. Así, si yo fuera el director de “Happy feet: Rompiendo el hielo” contrataría a Tom Welling (la serie de televisión “Smallville”, “Terror en la niebla”) para que se pusiera en la piel de Superman, mientras que creo que Patrick Wilson (“El atardecer”) podría dar el tipo como Batman. Jennifer Connelly (“Diamante de sangre”) sería la Mujer Maravilla perfecta si no estuviera tan delgada, así que mi elección final para este papel es la de Evangeline Lilly, muy conocida por dar vida a Kate en la serie de televisión “Perdidos”.

Hayden Christensen (“Star Wars. Episodio III: La venganza de los Sith”) es un actor al que escogería para que interpretara a Flash (cualquiera puede adivinar por qué con sólo ver el tráiler de “Jumper”), mientras que a Matthew McConaughey (“Novia por contrato”) lo convertiría en Aquaman. Finalmente, dos estrellas de Hollywood serían las idóneas para encarnar a Linterna Verde (Will Smith [“Soy leyenda”]) y al Detective Marciano (Denzel Washington [“American ganster”]). Y ahora llega la apuesta: ¿se atreverán los lectores de La Butaca a confeccionar su reparto ideal de “Justice League”?

En las imágenes: Fotografía promocional de Evangeline Lilly en “Perdidos” - Copyright © 2004 Bad Robots y Touchstone Television. Todos los derechos reservados. Tom Welling en “Smallville” - Copyright © 2006 Warner Bros. Television, Tollin/Robbins Productions y Millar Gough Ink. Todos los derechos reservados. Patrick Wilson en “El fantasma de la ópera de Andrew Lloyd Webber” - Copyright © 2004 Warner Bros. Pictures, Odyssey Entertainment, Really Usefull Films y Scion Films. Distribuida en España por Aurum. Todos los derechos reservados. Will Smith en “Yo, robot” - Copyright © 2004 20th Century Fox, Davis Entertainment, Laurence Mark Productions, Canlaws Productions y Overbrook Entertainment. Distribuida en España por Hispano Foxfilm. Todos los derechos reservados. Denzel Washington en “A contrarreloj” - Copyright © 2003 Metro-Goldwyn-Mayer, Original Film y Monarch Pictures. Distribuida en España por Buena Vista International. Todos los derechos reservados. Hayden Christensen en “Jumper” - Copyright © 2007 20th Century Fox y New Regency Pictures. Todos los derechos reservados.