Sábado 18 Octubre 2008
Me reí mucho con “El secdleto de la tlompeta” y menos con las payasadas de Mortadelo y Filemón. También me emocioné con la ingeniosa y hermosa “Binta y la gran idea”, cortometraje que llegó a estar nominado a los Oscar®. Por todo, tengo a Javier Fesser por una persona de talento y sensibilidad… pero ahora me ha decepcionado con “Camino”. Y digo esto porque el cine siempre puede fabular, dramatizar e incluso exagerar la realidad para ganar en sentido narrativo o dramático, dejando clara esa distorsión de la fuente que inspira la ficción. Pero lo que no se puede es “dar gato por liebre” y mentir. Ha declarado el director que previamente al rodaje se documentó con rigor… pero resulta que no quiso saber de primera mano lo que había sucedido a Alexia, la niña enferma de cáncer que en la película se llama Camino; además ahora nos enteramos de que había prometido a la familia de Alexia que no utilizaría su nombre en la promoción, y no ha dejado de hacerlo falseando incluso algunos de los momentos de la enfermedad… Con esta falta de rigor y doble lenguaje no se puede ir por la vida, porque todo se acaba sabiendo…

En la rueda de prensa que ofreció en el Festival de San Sebastián, Fesser vendió la idea de tolerancia y respeto a quienes piensan de manera distinta, pero su mirada tras la cámara es manipuladora hasta ridiculizar la vida de quienes tienen unas creencias religiosas, con frases tan retorcidas o malévolas como eso de «¿quieres que rece para que tú también te mueras?» o los aplausos en el momento de la muerte… También ha dicho que él no cree en absoluto en la Providencia ni en los héroes de la Marvel…, y entonces me explico mejor que no haya llegado a calar en una vida —la de Camino/Alexia y la de tanta gente— que desconoce, porque para quien no tiene fe puede resultar bastante más complicado transmitir esa experiencia de encontrar un sentido al sufrimiento… sin llegar a desearlo. Aunque cualquier persona entiende el sentido del sacrificio en el amor, cuando por medio se mete Dios… entonces todo se pone en tela de juicio y parece incluso ridículo o masoquista. Nadie pide a Fesser que crea en nada ni le niega su libertad de expresión, pero si quiere recoger un modo concreto de entender la vida (y el dolor y la muerte), sería bueno un mayor esfuerzo por interiorizar esas creencias y liberarse de prejuicios. En otro caso, corre el peligro de construir una caricatura pueril y falsa, de perderse por un camino invadido por la niebla y que desconoce —no hablo de la teoría— porque su horizonte se termina con lo inmediato. Esperemos que Fesser se reencuentre a sí mismo.
En la imagen: Javier Fesser durante el rodaje de “Camino” - Copyright © 2008 Películas Pendelton y Mediapro. Distribuida en España por Alta Classics. Todos los derechos reservados.
Sábado 28 Junio 2008
A una película como “El increíble Hulk”, el espectador puede ir para distraerse con las aventuras de un monstruo que quiere recuperar su humanidad y de varios individuos que se comportan como insaciables animales. También puede estar interesado en verla desde la óptica de la estética y del universo del cómic, y juzgar su más o menos lograda adaptación al lenguaje cinematográfico. De ello se han hecho eco en nuestra revista Joaquín R. Fernández., José Arce y Miguel A. Delgado con sus críticas, además de Almudena Muñoz Pérez con unos interesantes reportajes. Ahora me gustaría acercarme brevemente a la película desde un ángulo distinto, pero muy actual y oportuno. Porque, aunque sus pretensiones sean básicamente de entretenimiento, me parece conveniente no olvidar el lado antropológico y social que encierra, mostrado de manera simple pero clarividente.

Por un lado, vemos cómo se descompone el rostro de quien sufre el descontrol de sus pasiones, hasta transformarse en un monstruo imprevisible que incluso se desconoce a sí mismo, que no es consciente ni recuerda sus propios actos tras esos momentos de cólera y excitación. En este grupo está Hulk y también su primo-hermano y adversario Abominación, que se le parece mucho pero que no es igual, porque el sustrato humano es radicalmente distinto. El primero sólo era un científico bueno e ingenuo que se expuso a un experimento peligroso, y que ahora quiere deshacerse de ese lastre de autodestrucción, que procura evitar los arranques de ira y defenderse en situaciones de acorralamiento. El segundo es un orgulloso militar entrenado para matar, acostumbrado a salir con éxito de sus batallas y que necesita experimentar el dominio sobre los que le rodean. Junto a ellos, el tercero en cuestión es el irresponsable general, que se sirve de la ciencia para sus objetivos de poder, y que recurre a armas cada vez más potentes y sofisticadas en su afán por controlar esa fuerza sobrehumana, como si la violencia se pudiera sofocar con más violencia (las referencias al fracaso de la guerra son evidentes). Tres individuos que sufren la cólera, el orgullo o la ambición pero que responden con reacciones dispares, que tienen el progreso en sus manos pero que han ignorado los principios éticos al comienzo, durante un tiempo o hasta el final del experimento. Parece claro, por otra parte, que el problema no está en la pasión humana, en el progreso científico ni en las circunstancias de injusticia que puedan darse, sino en el propio hombre, en su debilidad y en su soberbia. Leer más »
Miércoles 18 Junio 2008
Diga lo que diga al declarar que sólo busca hacer un cine de entretenimiento sin mensajes ni pretensiones, trabaje para quien trabaje —Disney, Warner o Fox—, cuente con grandes presupuestos o se esconda en la serie B, lo cierto es que M. Night Shyamalan siempre imprime a sus películas un aliento alegórico que trasciende la realidad inmediata que cuenta. No es que haya que echárselo en cara porque es su “universo temático” y sabe adornarlo con un envoltorio de suspense y misterio, entre el clasicismo narrativo del cine de género y la modernidad new age de una sociedad ecologista sumida en el pánico del individualismo. En su última película, el director de “El bosque” nos habla de nuevo del miedo que paraliza y aísla, del cientificismo que pretende explicar todos los fenómenos de la Naturaleza, de la incomunicación y del materialismo…, y de la familia como núcleo a partir del cual regenerar la sociedad… con la fuerza del cariño.

Dejando de lado su calidad cinematográfica o su carácter fallido, no cabe duda que “El incidente” vuelve a poner sobre el tapete la realidad de fenómenos inexplicables y no cuantificables científicamente. Su director “incide” en el misterio de la vida, irreducible a unas cifras, estadísticas o variables aplicadas conforme a un patrón o experimento, para terminar defendiendo el poder de un gesto de afecto como “coger de la mano, de verdad” —como el padre de la niña le pide a su cuñada Alma— o la necesidad de volver a descubrir el color del amor en ese anillo “que dice lo que uno siente”. Habrá siempre quien se invente una teoría en forma de terroristas, radiaciones nucleares o toxinas naturales para explicar las catástrofes de la humanidad, pero la verdad es que el mal está en el interior del propio individuo: éste podrá aislarse como la loca anciana a quien el mundo le importa un bledo, o vivir rodeado de multitudes con las que apenas se relacione ni comunique —esos individuos que repiten una y otra vez lo mismo, sin alma ni sentido, paralizados como estatuas de sal y con sentimientos congelados—, pero en ambos casos Shyamalan nos dice que su destino será siempre el mismo, la muerte y autodestrucción por el suicidio o el asesinato. Leer más »
Lunes 26 Mayo 2008
Año tras año, el veterano Claude Chabrol nos ofrece la misma película, con idéntica temática y parecido equipo técnico y artístico, variando sólo una trama en la que, por otro lado, siempre encontramos un crimen derivado de una difícil relación pasional. Ahora acaba de estrenar “Una chica cortada en dos”, y en las entrevistas concedidas vuelve a hacer hincapié en su voluntad por retratar a la burguesía provinciana, con su falta de autenticidad y moralidad, con su incapacidad para cambiar en sus esquemas vitales. A la vez, la crítica habla de él como de un entomólogo que indaga en la naturaleza humana, que introduce su bisturí hasta provocar sus pulsiones más instintivas, poniendo a prueba sus resortes morales… y se alaba su carácter comprometido y combativo, su capacidad para lanzar dardos envenenados a diversos estamentos sociales y profesionales (medios de comunicación, mundo literario…) bajo la apariencia de una historia simple y plana.

Sin embargo, al margen del incuestionable oficio cinematográfico, el cineasta francés no hace otra cosa que mostrarnos, en el fondo, cómo se comporta cualquier hombre cuando se deja arrastrar por sus pasiones, por su egoísmo y por sus deseos de imponerse al resto. La manera de abordar el poder, el sexo, la violencia o la venganza en sus personajes son las respuestas naturales e instintivas que derivan de un vacío moral, algo que afecta al individuo independientemente de su extracción social. Su mirada no llega a profundizar en las verdaderas causas de dichos comportamientos, y su análisis no supera el nivel sociológico de las apariencias ni alcanza hondura antropológica. Quiere que de sus personajes broten esas mezquindades como derivación natural de una sociedad pequeño-burguesa y neocapitalista, y estos arquetipos —artificios de guión— pierden entonces toda su libertad y posibilidad de redención, a la vez que su veracidad.

En definitiva, parece que el director se deja llevar por unos prejuicios de clase que no han variado a lo largo de las décadas. Es el mismo espíritu de mayo del 68 que permanece aún vivo en este cineasta septuagenario, que no quiere aplicarse a sí mismo la evolución de planteamientos que demanda a su burguesía, caricatura trasnochada y caduca de otro tiempo. Quizá por eso haga una y otra vez la misma película de siempre, seguir mirando cínicamente sólo las sombras que todo individuo tiene… para cargarlas de excesos y generar otra reescritura de cine político y militante, aunque sea bajo el envoltorio del cine negro y pasional.
En las imágenes: Arriba, Claude Chabrol durante el rodaje de “Una chica cortada en dos”; abajo, una escena de la película - Copyright © 2007 Alicéleo Cinéma, Alicéleo, Rhône-Alpes Cinéma, France 2 Cinéma e Intégral Film. Distribuida en España por Wanda Visión. Todos los derechos reservados.
Pagina nueva 1

Miércoles 21 Mayo 2008
Con el curioso título de “El baño del Papa”, el cine uruguayo nos acerca a la realidad más dura de quienes no tienen nada en la vida, salvo ilusiones. Son los habitantes de Melo, un pueblecito paupérrimo en el que sus habitantes sueñan con el beneficio que pueden obtener con la visita del Papa Juan Pablo II: ante la avalancha de peregrinos que se espera, unos se organizan para la venta ambulante de bocadillos o de medallas de la Virgen, mientras que Beto se empeña en montar un baño con water en el lugar del encuentro. Lo que alienta —que no alimenta— al cabeza de familia es la ilusión de comprar una moto con la que pasar sin dificultad la aduana en su trabajo de contrabando, a la sacrificada Carmen es la necesidad de pagar las deudas de la luz o de comprar una plancha, y a la joven Silvia el sueño de comprar una radio y llegar a ser locutora.

Desde Uruguay se vuelve a la estética neorrealista para mirar la pobreza encarnada en una familia que lucha cada día por la supervivencia, para tratarla desde un humanismo que va de la simpatía y buen humor con que narra la construcción del baño, a la profunda pena que trasmiten unos rostros desencantados en su lucha diaria, o al dramatismo en la escena de la cantina. En las imágenes hay resonancias de aquella otra bicicleta de Vittorio de Sica daba y quitaba al buen padre en su trabajo, o de aquellos inocentes y entrañables sueños que surcaban los cielos de Milán como si de un milagro se tratara. La historia también recuerda a otra célebre visita (en este caso de Mister Marshall) que se esperaba como agua de mayo en un pueblo que por un día se creyó el centro del mundo, y aquella ilusión convertida en obsesión futbolística por un pobre y moderno Ulises camino de San Diego.

En unos y otros, llama la atención la elegancia y humanidad con que el cine concede y reproduce los sueños de los más pobres, el modo de tratarlos con la necesaria crudeza y realismo sin caer en lo morboso, de resaltar su dignidad y descubrir los otros tesoros que esconden en su corazón o en su imaginación. Sin duda, detrás de las imágenes late una crítica hacia las injusticias de nuestro mundo que les niega el pan de cada día, pero también se vislumbra la clarividencia de dónde se encuentra realmente la felicidad y de la importancia de los sueños para alcanzarla. Y esa mezcla es lo que algunos han llegado a llamar “realismo mágico”, en este caso muy pegado al terreno físico y a la verdad de lo que pudo haber sucedido si el azar lo hubiese propiciado.
En las imágenes: Escenas de “El baño del Papa” - Copyright © 2007 Bavaria Film International, Laroux Cine, 02 Filmes y Chaya Films. Distribuida en España por Golem. Todos los derechos reservados.
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Críticas
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Ice Age 3
   
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Se trata de una diversión
veraniega para toda la familia,
sin más pretensiones que
entretener, aunque un tanto
reiterativa y estancada. Hace
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La última casa a la izquierda
   
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Vuelve el título que puso a Wes
Craven en el panorama
internacional, remozado para los
nuevos tiempos con una estética
cuidada y un gusto por los
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Transformers 2
   
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Michael Bay destroza lo poco que
quedó en pie tras la primera
parte. Furiosa por fuera, muerta
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sino una oda a la chatarra...
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Corazón de tinta
   
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Su realización es discreta y su
guión desaprovecha un
interesante argumento. No logra
desprender la magia que requiere
una cinta de estas
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¿Hacemos una porno?
   
Por José Arce
Kevin Smith no recupera el pulso
de sus trabajos más recordados y
firma un guión flojo. Busca poco
más que entretener e intentar
reconciliarse con sus fans...
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Obsesionada
   
Por Joaquín R. Fernández
Anodina y superficial cinta en
cuyo prescindible guión se
acumulan toda suerte de tópicos.
Los personajes carecen de
cerebro y la historia no
engancha...
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Kika superbruja y el libro de
hechizos
   
Por Jordi Revert
Lo que molesta es que se dirija
al público infantil como si este
estuviera desposeído de
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la película ni siquiera resulta
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Te quiero, tío
   
Por José Arce
Otra exhibición del generoso
catálogo de intérpretes de la
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americanos, con una historia tan
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No-Do
   
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Elio Quiroga invita a descubrir
secretos que ocultaban las
grabaciones de la herramienta
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Cleaner
   
Por José Arce
Más de los mismo, lo que en
manos de un cineasta como Renny
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La caja de Pandora
   
Por José Arce
Un conmovedor y tierno relato
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Terminator salvation
   
Por José Arce
Vibrante de principio a fin,
vigorosa, enérgica, delirante
por momentos, la narración vuela
envuelta en una música
atronadora, a pesar de su débil
guión...
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Los mundos de Coraline
   
Por José Arce
Sin recuperar la exuberante
calidad de “Pesadilla antes de
Navidad”, Henry Selick sigue
demostrando un loable encono en
la elaboración de cada nueva
obra...
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Coco, de la rebeldía a la
leyenda...
   
Por José Arce
Correcto en sus formas, bien
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aburrido, como tantos otros
biopics, se trata de un retrato
de la etapa más desconocida de
Coco...
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Still walking (Caminando)
   
Por Jordi Revert
Una absorbente película en la
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Hirokazu Kore-eda capta esencia
de vida en cada fotograma, en
cada una de sus estampas...
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Secret sunshine
   
Por Joaquín R. Fernández
Se sustenta en la magnífica
interpretación de su actriz
principal, pero dilata en exceso
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Home
   
Por Jordi Revert
Sin el didactismo de Al Gore
pero sin propuestas para la
acción ecológica que exige,
“Home” empeña sus esfuerzos en
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Presencias extrañas    
Por José Arce
Enésimo remake norteamericano de un éxito de terror oriental.
Fugaz y pasajero, un espéctaculo truculento en su justa medida,
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Millennium 1    
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Aprovechando el tirón mediático
del desaparecido Stieg Larsson,
se presenta el primer capítulo
de una trilogía que da para poco
más que un serial televisivo... >> |
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Comentarios |
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amande, en
"LOL (Laughing out loud)®": Generación
Messenger
La verdad es
que a mi tampoco me gustó. Esperaba algo más
original, fresco y divertido. Muy francesa
pero le falta la frescura de estrenos del
año como Bienvenidos al norte o La clase…
>>
Antonio, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
Me haceis
gracia todos los criticos,solo sabeis
insultar y despreciar a los directores de
acción americano,y más a michael bay,parece
q teneis invidia de que trinunfe en taquilla
una pelicula entretenida…
>>
Je, en
"La última casa a la izquierda": Padres
coraje
Ganas tenia
de verla y al ponerle tu esta puntuación aún
más xD
tONI, en
"LOL (Laughing out loud)®": Generación
Messenger
La verdad
esque me decepciono mucho, no la recomiendo
a no ser que querais aburriros en el cine
octavius, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
yo me
esperaba lo mismo ke la 1º parte, ke me
gusto, pero con mas explosiones y e salido
decepcionado.las escenas de accion son
mejores pero al argumento mas flojo ke el de
la 1º parte
capandres, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
¿Dónde está el guión?
pero eso sí,
todo el mundo a verla y a decir, que buena
película...
kuai, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
Cuando Bay se autoparodia
Al margen de que la peli me parece un bodrio
increible, hasta el punto de que algunos
pasajes me dan vergüenza ajena, nunca
entendere cuando alguien dice que se lo ha
pasado en grande con una...
>>
Albert, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
¿Dónde está el guión?
En este caso
no a sido buena ni la primera, que fue para
olvidar
tuspa, en
"Millennium 1: Los hombres que no amaban a
las mujeres". Encefalograma plano
me ha gustado
y mucho. tiene varios aspectos que hacen que
sea interesante. Lo de los criticos no lo he
entendido ni lo entendere nunca, siempre
contracorriente; eso parece que les va bien...
>>
Francisco, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
Esta segunda
entrega me ha parecido mucho más forzada,
confusa, e infantil que la primera. Deja
muchísimas cosas sin explicar, los diálogos
son bastante tontorrones, muchos
transformers...
>>
Kooler, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
¿Dónde está el guión?
Desgraciadamente, el bueno de Michael Bay
está sufriendo de Shyamalanitis. Sí, el
síndrome de “hago lo que me sale porque soy
el gran director y algún dia se darán
cuenta”. Por eso espero, y...
>>
Montse, en
"Te quiero, tío": Muy banal pero entretenida
Uf, la verdad
es que el título de la película sonaba
fatal. No me esperaba que podía “aprobar”.
Con ese titulo me costaba creer que podía
haber buenas interpretaciones y que la peli
hasta resulte...
>>
jose, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
fue una muy
buena película de entretenimiento, sobre lo
que dicen del argumento no es cierto,
simplemente es una película de ciencia
ficción, en este género el argumento gira en
torno a una idea...
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