opinión.labutaca.net

 
sección de opinión de la revista de cine LaButaca.net 
« Inicio | Archivo de la Etiqueta 'Andrew Stanton'
Viernes 8 Agosto 2008

Qué curioso, “Shrek Tercero” recaudó el año pasado unos extraordinarios 798 millones de dólares en todo el mundo, superando de este modo los 621 que amasó “Ratatouille”. Sin embargo, el bajón de calidad de dicha obra de DreamWorks Animation con respecto a sus antecesoras se hizo más que evidente, de ahí que tanto el público como la industria del cine le otorgaran la victoria moral a la propuesta de Pixar. Este año, la compañía de Jeffrey Katzenberg nos ha hecho pasar un buen rato con “Kung Fu Panda” y, aunque está obteniendo unas espléndidas cifras, las de “WALL·E (Batallón de limpieza)” serán aún mejores, así que de nuevo nada pueden hacer frente a sus rivales, liderados hasta ahora con sabiduría por John Lasseter (miedo me da que puedan meter la pata con las posibles secuelas que se están preparando de “Monstruos, S.A.”, “Cars” o incluso “Toy story”, pero, por supuesto, tienen mi voto de confianza por mucho tiempo).

Ampliar foto

Su nueva película de animación, en este caso firmada por Andrew Stanton, el director de la aclamada “Buscando a Nemo”, es una arriesgada historia de amor entre dos robots. Uno lleva siete siglos haciendo la tarea que le fue encomendada: limpiar la Tierra de toda la inmundicia que han ido acumulando los humanos en ella (no obstante, durante este tiempo ha ido adquiriendo “personalidad”, de ahí que guarde distintos objetos que le llaman la atención, que observe una y otra vez el musical “Hello, Dolly!” y que, por curioso que parezca, se sienta solo). En cuanto a la otra máquina, ésta llega al planeta en una nave espacial y teniendo siempre en cuenta cuál es la tarea que ha de cumplir, sin importarle para nada la presencia de su compañero de tuercas (o al menos, eso es lo que sucede al principio…). … sigue >>

Domingo 6 Julio 2008
Escrito por José Arce el 06.07.08 a las 18:12
Archivado en: Críticas

El cine de animación digital se ha convertido, por derecho propio, en un género en sí mismo. Dentro del ingente catálogo de producciones que han inundado las salas comerciales durante los últimos años, podemos encontrar propuestas que van mucho más allá del mero entretenimiento familiar que garantizaba la pionera “Toy story”, que pasmó al mundo hace ya trece largos años; así, la velocidad en el desarrollo de las tecnologías CGI y la mayor inversión de las majors han provocado que no haya un gran estudio sin su propia división dedicada a superarse a sí misma y a sus rivales con cada nueva propuesta. Pero la gran diferencia de este ramal cinematográfico respecto de cualquiera de sus hermanos es la solvencia de cara a la taquilla, una rentabilidad casi garantizada más allá de la calidad de lo que se proponga, no siempre tan notoria como se deseara; así, ante la amenaza continua de la saturación ─inevitable en los tiempos que corren─, no podemos sino congratularnos enormemente de que los magos de Pixar hayan creado esta obra maestra definitiva.

walle1.jpg

En un futuro más cercano de lo que nos gustaría, la Tierra se ha convertido en un vertedero inhabitable, infestado de deshechos y porquería; la humanidad ─o lo que queda de ella─ ha abandonado el planeta azul y navega a la deriva en una gigantesca nave espacial, Axioma; lo que fuera nuestro hogar es ahora un erial irrecuperable, en el que la única actividad que puede apreciarse es la de un pequeño robot de limpieza que recorre la vasta extensión yerma reconvirtiendo la basura en bloques que almacena metódicamente. Todo cambia el día que conoce a un androide de reconocimiento enviado desde la galaxia en busca de alguna prueba de vida. “WALL•E” cuenta con todos los ingredientes necesarios para convertirse en uno de los más grandes taquillazos de esta era de superación de lo analógico: un diseño sencillamente espectacular, una historia emotiva, un personaje central que hará las delicias de los más pequeños, momentos hilarantes, escenas de acción, y ese largo etcétera de peculiaridades consustanciales a un proyecto de estas características. Pero más allá de todo ello, la nueva joya de Andrew Stanton busca una platea mucho más consciente del mensaje que yace bajo lo que acontece; no exenta de mala uva, la trama se ambienta en un entorno devastado por nuestra propia inconsciencia, y la mugre empaña tanto la superficie terráquea como el exterior, atestado de desperdicios flotantes, mientras que nuestro único referente durante el primer rollo es un cachivache destartalado y obsoleto que además tiene una cucaracha por mascota, bichejo repugnante a los ojos de la mayoría convertido aquí en simpática representación de la vida, retorcido icono de lo que come y respira frente a lo inane de la maquinaria muerta. … sigue >>

Más sobre: ,