opinión.labutaca.net

 
sección de opinión de la revista de cine LaButaca.net 
« Inicio | Archivo de la Etiqueta 'Ed Harris'
Lunes 10 Noviembre 2008
Escrito por José Arce el 10.11.08 a las 17:00
Archivado en: Críticas

El western se resiste a desaparecer, por suerte para todos los amantes del séptimo arte. Y se mantiene firme gracias al amor y al respeto que grandes nombres de la industria sienten por el género cinematográfico por excelencia, resultando un goteo de títulos escaso ─quizá sea mejor así─ pero continuo, propuestas de calidad notable casi todas ellas que recogen el espíritu de las legendarias producciones que, a día de hoy, siguen copando parrillas televisivas y estanterías de coleccionistas sin perder un ápice de su fuerza y vigor.

appaloosa1.jpg

Virgil Cole (Ed Harris) y Everett Hitch (Viggo Mortensen) se dedican a mantener la ley allí donde sean necesarios. Mercenarios con placa, el primero dicta las normas y el segundo ayuda de manera definitiva a aplicarlas, pese a quien pese. Una forma peculiar de justicia, pero la experiencia demuestra que funciona; por eso, los atribulados habitantes de un pequeño pueblo sometido al yugo del inflexible Randall Bragg (Jeremy Irons) requieren sus servicios con urgencia, hartos de la tiranía del asesino. “Appaloosa” abandona un tanto el tono crepuscular de las últimas producciones centradas en el Oeste americano y aparece como un film de tipos duros, desde luego, pero en el que los papeles evolucionan de manera imprevisible, de suerte que el devenir de los acontecimientos deriva en la inversión de la práctica totalidad de los participantes. Con un ritmo tranquilo, centrado más en la relación de la pareja central que en lo que sucede a su alrededor, la trama discurre mansa, tocada por un halo de violencia permanente que puede explotar en cualquier momento y que todos están dispuestos a afrontar. … sigue >>

Miércoles 23 Julio 2008
Escrito por José Arce el 23.07.08 a las 18:41
Archivado en: Críticas

Dentro de la legión de realizadores que ni aportan ni dejan de aportar nada en especial a la descomunal maquinaria cinematográfica norteamericana, encontramos a Renny Harlin, realizador más que irregular que se ha labrado una carrera repleta de trompicones creativos. De hecho, puede que uno de sus trabajos más recordados sea la lejana y casi iniciática “Presidio”, modesta producción fantaterrorífica de finales de los ochenta que le abrió las puertas de la fábrica de los sueños, recibiendo el encargo de filmar la cuarta entrega de las andanzas del bueno de Freddy Krueger y la primera secuela de las aventuras/desventuras de John McClane. La cosa no pintaba mal para este finlandés que se apuntó un par de tantos más a principios de los 90 (“Las aventuras de Ford Fairlane” y “Máximo riesgo”), para caer en picado tras casarse con Geena Davis, musa inmediata y protagonista de las prescindibles “La isla de las cabezas cortadas” y “Memoria letal”; sus últimos trabajos no son sino una castaña tras otra —y otra, y otra—, a pesar de lo cual tiene un buen puñado más de proyectos en cartera.

cleaner-1.jpg

De momento, lo último que hemos podido disfrutar por aquí es “Cleaner”, la historia de Tom Cutler (Samuel L. Jackson, que colabora con el director por tercera vez), encargado de una labor desagradable pero necesaria y que da título al film: limpiar escenarios de crímenes violentos. Y es muy bueno en su trabajo, tanto que un misterioso encargo le pone en el punto de mira de una investigación policial de dudoso origen y motivación. Lo cierto es que estamos ante uno de esos títulos que pueden verse sin mayores complicaciones, y que a pesar de contar con un punto de partida interesante, un reparto sólido —junto al protagonista, Ed Harris, Eva Mendes, Luis Guzmán, y un pequeño papel para Robert Forster, que sigue especializándose en micro apariciones intrascendentes— y algún que otro punto notorio durante la trama, no permanecen en nuestra memoria más que lo estrictamente necesario, ni falta que hace. … sigue >>

Miércoles 7 Noviembre 2007

Después del atracón de la Seminci, he podido ver “Adiós pequeña adiós (Gone baby gone) y “Cassandra’s Dream, dos películas con más de un elemento en común. Me sorprendió la dirigida por Ben Affleck, negativamente en su primera mitad pues parecía discurrir de manera descriptiva, lineal y plana al narrar los hechos, como si de una crónica de lamentables sucesos se tratara. Pero también muy favorablemente cuando se decide a entrar en las conciencias de sus protagonistas, matizar las circunstancias y móviles de cada uno de ellos, y plantear al espectador dilemas morales de difícil resolución. ¿Hay que dejar a una niña con su madre sabiendo que va a estar desatendida, en un ambiente de droga y pederastia? ¿Es lícito cualquier “arreglo”, incluso el asesinato, si con ello se salva una vida inocente? Patrick, el protagonista, se lo plantea y prevalecen en él sus convicciones morales. Igualmente su novia y los dos policías parecen tenerlo claro, pero toman una decisión desde un punto de vista más circunstancial. Es el eterno debate entre conciencia y corazón, entre deber y sentimiento.

También Woody Allen escudriña en la conciencia de esa pareja de hermanos de “Cassandra’s Dream”. Y, de nuevo, parte de actitudes opuestas ante un mismo dilema: un crimen en el que se ven enredados y que les despertará de sus sueños hasta hacer que dejen de ser ellos mismos: así, la amistad fraternal que les une queda amenazada de muerte desde el momento en que han osado atravesar la línea moral. Es precisamente el sueño lo que pierde un magnífico Colin Farrell, deprimido en su conciencia de culpa cual personaje de Dostoievski, continuamente mirando al pasado y con la necesidad de restablecer el orden alterado. Casi lo contrario que le sucede a Ewan McGregor, frívolo y más superficial, que fuerza la conciencia y el lenguaje hasta adornar el asesinato con razonadas justificaciones, siempre huyendo de sí mismo y mirando al futuro de estrellas (de Hollywood). Son personajes enteros, con alma y cuerpo, que viven la encrucijada en la que se han enredado, muy distintos a los que daban vida en la primera media hora de película, cuando estaban a merced de un guión que les llevaba y traía en busca de un simple enredo detectivesco.

En ambas películas, el retrato psicológico de los personajes les hace más humanos, más creíbles, más cercanos al espectador, y eso aunque la trama sea tan extraordinaria como peliculera. Sus directores han mirado a la conciencia de sus personajes y han cuestionado los móviles de unos y otros, con profundidad y sin moralizar, hasta plantear asuntos importantes: actuar siendo uno mismo o renunciar a los propios principios, hacerlo por el deber o según intereses egoístas, por razones de peso y profundas o movidos por la ternura y compasión… Y para ganar en fuerza dramática, nada mejor que una situación límite, un asesinato o dos, una inocente niña de la que todos se aprovechan… Al menos en estas dos películas, la historia gana en credibilidad cuando los personajes se convierten en personas, y con ella todos ganamos en conciencia y humanidad. Al menos para mí, estas son las películas que merecen más la pena, las que aportan mayor riqueza y algo más que entretenimiento y distracción.

En las imágenes: Morgan Freeman, Casey Affleck y Michelle Monaghan en “Adiós pequeña adiós (Gone baby gone)” © 2007 Walt Disney Studios Motion Pictures Spain. Todos los derechos reservados. Tom Wilkinson, Ewan McGregor y Colin Farrell en “Cassandra’s Dream” © 2007 On Pictures Spain. Todos los derechos reservados.