opinión.labutaca.net

 
sección de opinión de la revista de cine LaButaca.net 
« Inicio | Archivo de la Etiqueta 'George Lucas'
Sábado 30 Agosto 2008

En los últimos años se ha puesto de moda lanzar todo tipo de vituperios contra George Lucas, sin duda uno de los nombres clave a la hora de hablar del cine contemporáneo. Los retoques que hizo a las cintas clásicas de “La guerra de las galaxias”, la decepción que supuso para algunos la nueva trilogía de la saga que nos relata el descenso de Anakin Skywalker hacia el Lado Oscuro de la Fuerza o la última entrega de las aventuras de Indiana Jones son la excusa perfecta para comprobar lo viperinas que pueden ser algunas lenguas. Ahora se estrena “Star Wars: The Clone Wars”, una interesante propuesta cuyo principal problema reside en que en realidad se trata de los primeros episodios de una serie de televisión que próximamente llegará a la pequeña pantalla. Y eso es algo que se nota, y mucho, a lo largo de la película.

Ampliar foto

Ambientada entre “Star Wars. Episodio II: El ataque de los clones” y “Star Wars. Episodio III: La venganza de los Sith”, la cinta nos cuenta cómo, tras el secuestro del hijo de Jabba el Hutt, éste le pide a la República que le ayuden a recuperarlo. Yoda encarga dicha misión a Anakin Skywalker y a Obi-Wan Kenobi, encomendándole además al primero el adiestramiento de una impetuosa padawan: Ahsoka. Por supuesto, lo mejor del asunto es que detrás de este rapto se halla el separatista Conde Dooku, quien, ayudado por Ventress, intentará enfrentar al poderoso mafioso de Tatooine con los Jedi. Y más oculto, manejando a todos ellos como si de marionetas se trataran, se encuentra Darth Sidious, el que está llamado a convertirse en el Emperador. … sigue >>

Jueves 7 Agosto 2008

Que no, que todavía no se estrena “Star Wars: The Clone Wars”, lo que sucede es que los protagonistas de tres de las novedades más importantes de esta semana son Hayden Christensen, más conocido por participar en la nueva trilogía de “Star Wars” que por otra cosa, Liam Neeson, quien dio vida al mentor de Anakin Skywalker en “Star Wars. Episodio I: La amenaza fantasma”, y un robot cuya voz ha creado Ben Burtt, quien se ocupó del sonido de los efectos sonoros de la saga galáctica de George Lucas. Al primero lo podemos ver en “Aprendiz de caballero”, al segundo en “Venganza” y el trabajo del tercero es posible escucharlo en “WALL·E (Batallón de limpieza)”.

venganwallcabaopi.jpg

Por supuesto, la cinta que distribuye Disney es la más atractiva de todas las que llegan a la cartelera, sobre todo después de que, año tras año, los responsables de esta compañía no cesen de estrenar maravillas. No me cabe la menor duda de que en Hollywood deben de sentir cierto complejo de inferioridad cada vez que se les menciona un título de Pixar, porque no sólo hacen obras de una calidad artística incuestionable, sino que encima obtienen unos excelentes resultados en la taquilla. En cuanto a “Aprendiz de caballero”, en su día se habló bastante de esta película, principalmente porque Dino de Laurentiis era una de las personas que estaba detrás de ella, pero el caso es que en los Estados Unidos se va a lanzar directamente en DVD (y eso que su presupuesto fue de casi 40 millones de dólares). “Venganza” también me da un poco de pereza, y todo ello por culpa de Luc Besson, uno de los responsables de su libreto.

En la imagen: Liam Neeson en “Venganza” © 2008 Hispano Foxfilm. Todos los derechos reservados. Fotograma de “WALL·E (Batallón de limpieza)” © 2008 Walt Disney Studios Motion Pictures Spain. Todos los derechos reservados. Hayden Christensen en “Aprendiz de caballero” © 2007 Aurum. Todos los derechos reservados.

Domingo 3 Agosto 2008

Cuando Stephen Sommers llevó a las carteleras en 1999 su personal revisitación de “La momia”, la película supuso ante todo un refrescante golpe de timón para el cine de aventuras. Y es que, lejos de intentar repetir los logros del clásico de Boris Karloff, Sommers optó antes más bien por reconducir la historia a lo que no venía a ser sino una aventura pulp de serie B, aunque claramente con revestimiento de serie A. En definitiva, con sus localizaciones exóticas, su héroe rudo y sus secundarios de folletín, el film rescataba descaradamente el espíritu de la añorada saga de Indiana Jones y lo acercaba a un nuevo público. El éxito de la cinta fue tal que, dos años después, se intentó repetir con “El regreso de la momia (The mummy returns)”, que adoptaba esencialmente las mismas coordenadas que la primera y conseguía perpetuar logros.

lamomia3-javier-1.jpg

Siete años han pasado desde las últimas aventuras de Rick O’Connell. Lapso de tiempo en el que, aparte de esa especie de spin-off descafeinado que resultó ser “El rey Escorpión”, hemos conseguido ver nuevas sagas y nuevas puestas al día en el cine de aventuras. Aun con todo, si me resulta particularmente interesante la llegada de “La momia: La tumba del emperador Dragón” a estas alturas es porque, a simple vista, podría parecer que la nueva entrega llega a rebufo de la cuarta de la saga de Indiana Jones, de relativamente reciente estreno en nuestras carteleras.  No creo que sea éste el caso, al menos no de forma inequívoca, pero dado el reciente estreno del film de Steven Spielberg, hay que admitir que las comparaciones son tan odiosas como inevitables… y, bajo la percepción de quien esto firma, desde luego redundan en beneficio del largometraje de Rob Cohen. Pues allá donde el nuevo Indy, anquilosado, fracasaba estrepitosamente, delatando una torpe incapacidad para retomar el camino abierto por su propia saga, la nueva momia sale airosa quizás no de forma brillante, pero sin duda discreta y prudente. … sigue >>

Jueves 24 Julio 2008

Tras el éxito de “Sexo en Nueva York: La película”, esta semana llegan a nuestra cartelera dos importantes estrenos que, mira tú por dónde, también son adaptaciones de un par de populares series de televisión. Me refiero, claro está, a “X-Files: Creer es la clave” y “Superagente 86 de película”. Y es que, de eso no hay ninguna duda, la pequeña pantalla se ha convertido en los últimos años en toda una fuente de la que se nutren los grandes estudios, bien sea porque muchos profesionales se dan a conocer en este medio y casi de inmediato se pasan al formato cinematográfico (J.J. Abrams, Aaron Sorkin y Greg Berlanti son una buena prueba de ello), o bien porque producciones de culto se trasladan al mismo.

xfilessuper86opi.jpg

De hecho, personalmente no me importaría que las cadenas de televisión lanzasen primero en las salas de cine los capítulos iniciales de las series preferidas por el público, tal y como va a hacer George Lucas con “Star Wars: The Clone Wars”. Antes que aburrirme con algunos insulsos largometrajes comerciales, me encantaría ver “Perdidos”, “Héroes”, “Prison break”, “Smallville”, “Las crónicas de Sarah Connor”, “Sobrenatural” o “Galáctica: Estrella de combate” en una sala de cine. En serio, pagaría por ello. Este mismo otoño, la Fox emitirá en los Estados Unidos “24: Exile”, un telefilm que, si de mí dependiera, trataría como si fuera toda una superproducción de Hollywood. ¿Qué perderían las majors por probarlo?

En la imagen: Fotograma de “X-Files: Creer es la clave” © 2008 Hispano Foxfilm. Todos los derechos reservados. Fotograma de “Superagente 86 de película” © 2008 Warner Bros. Pictures International España. Todos los derechos reservados.

Lunes 9 Junio 2008

Hubo un tiempo, hace casi treinta años, en el que muchos niños y adolescentes querían ser arqueólogos cuando se hicieran mayores. Habían visto “En busca del arca perdida” y habían sentido el gusanillo de la aventura, la emoción del peligro y el triunfo de su héroe. Querían ser como él, emular sus audacias y adentrarse en el territorio de lo desconocido. Pero estos “arqueólogos de ficción” crecieron, y la realidad se impuso a sus sueños infantiles: hoy son médicos, amas de casa, comerciantes, profesores… Atrás quedaban unas hermosas aventuras, interrumpidas al cerrarse la trilogía del hombre del sombrero y el látigo, pero que permanecían en el imaginario de una generación. En estos días todos ellos han vuelto a querer ser arqueólogos, al menos durante un par de horas, y a recordar aquellos maravillosos años en los que todo era posible si Indiana Jones estaba involucrado en la aventura.

aquellos-maravillosos-anos-de-indiana-jones.jpg

Ahora le hemos visto en “Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal”, y lo hemos visto como siempre, igual de temerario e inconsciente, pero también igual de atractivo, con su humor y sonrisa desafiante. Indy es un icono, un mito, una leyenda…, y como tal debía tratarse. No era posible ni conveniente hacerle evolucionar con los tiempos. Su público exigía recuperarle con sus mismos atributos y en semejantes misiones. No querían otro Indiana Jones, sino el de siempre, el de sus años de infancia. Así lo entendieron Steven Spielberg, George Lucas y Frank Marshall, y por eso redujeron los riesgos al mínimo. Alimento en forma de nostalgia —distinta a la que alude Miguel A. Delgado en este mismo blog— para un espectador seguro, libre y gustosamente cautivo, y también éxito de taquilla con la misma fórmula de antaño… porque acción, misterio y un poco de heroísmo y glamour con final feliz es anzuelo para cualquier generación. ¿Qué hubiera pasado con un Indiana pixelizado o desprovisto de su atuendo tradicional? No sé, pero probablemente todos sus incondicionales se hubieran puesto en pie de guerra, porque con su ídolo no se hacen experimentos, porque con los recuerdos no se juega, porque la nostalgia es como una lluvia fina que cala hasta los huesos.

En la imagen: Harrison Ford caracterizado de Indy para “Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal” - Copyright © 2008 Paramount Pictures y Lucasfilm. Foto por David James. Distribuida en España por Universal Pictures International Spain. Todos los derechos reservados.

Miércoles 4 Junio 2008

Dieciséis años separan las dos trilogías de Star Wars, los que median entre “Star Wars. Episodio VI: El retorno del jedi” (1983) y “Star Wars. Episodio I: La amenaza fantasma” (1999). Y curiosamente es un período de tiempo muy parecido, diecinueve, el que separa a “Indiana Jones y la última cruzada” (1989) de la recién estrenada “Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal”. Aparentemente, podría pensarse que con la nueva entrega del arqueólogo, George Lucas ha querido repetir una jugada que la primera vez ya le funcionó a las mil maravillas: frente a la tradicional costumbre hollywoodiense de exprimir rápidamente las series para sacar de ellas hasta la última gota de rentabilidad, el director de “American Graffiti” habría preferido dejar en barbecho un tiempo más que razonable al personaje para, llegado el momento, retornar bajo las fanfarrias de lo mítico y presentarse con todos los honores ante una nueva generación. Y si esa mezcla de nostalgia y retorno obró maravillas con la saga galáctica, ¿por qué no iba a hacerlo con la inaugurada con “En busca del arca perdida”?

starwars-indianajones.jpg

Hay diferencias, sin embargo, entre uno y otro caso. La más evidente, que la marca “Star Wars” ha logrado convertirse exactamente en eso, un contenedor que admite bajo su cobertura productos de todos los formatos, y en los que ni siquiera son necesarios determinados rostros con los que el público pueda identificarse, hasta el punto de que ninguno de los protagonistas de la trilogía original fueron necesarios en la siguiente (todo ello, claro está, con la estupenda coartada de tratarse, en el caso de las últimas películas, de una historia anterior en el tiempo a la narrada en las primeras). Algo, desde luego, mucho más peliagudo en el caso de Indiana Jones, pues resulta imposible imaginarle con otro rostro que no sea el de Harrison Ford. De hecho, una opción como la de James Bond, a quien han ido encarnando sucesivos actores, parece poco viable (aunque imagino que lo mismo se debió de decir en su momento sobre Sean Connery). Así que la duda es: ¿ofrece suficiente garantía la elección de Shia LaBeouf como seguro para la continuidad de la serie? El tiempo lo dirá. De hecho, si no hubiese sido por la fatalidad, quizá a estas alturas ya habríamos visto alguna entrega de Indy con los rasgos de un River Phoenix que ahora mismo tendría 38 años.

En la imagen: Harrison Ford en las dos sagas de Lucas, como Han Solo en “Star Wars. Episodio VI: El retorno del jedi” © 1983 Hispano Foxfilm. Todos los derechos reservados. Y como Indiana Jones en “Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal” © 2008 Universal Pictures International Spain. Todos los derechos reservados.

Jueves 29 Mayo 2008

Después de un estreno tan fuerte como el de “Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal”, es lógico la mayoría de las distribuidoras apuesten por títulos comerciales de segunda categoría o por producciones dirigidas a un público minoritario. Quizás la película más atractiva de la semana para muchos espectadores sea “La niebla de Stephen King”, cinta que, casualidades de la vida, está dirigida por Frank Darabont, el mismo que escribió un guión protagonizado por Henry Jones Jr. que fue rechazado por George Lucas (y eso que a Steven Spielberg le encantaba). Lo cierto es que las adaptaciones cinematográficas de uno de los autores de novelas de terror más populares de nuestra época no tienen excesivo éxito en las salas de cine, un hecho que siempre me ha llamado la atención.

nieblabodaopi.jpg

Una película a la que quizás le vaya bien en la taquilla es “La boda de mi novia”, sobre todo después del inesperado éxito de “Algo pasa en Las Vegas”. La presencia de Patrick Dempsey, un actor televisivo que parece dispuesto a seguir los pasos de George Clooney (me refiero al hecho de dar el salto de la pequeña a la gran pantalla), y la de una actriz en alza como Michelle Monaghan, sin duda será todo un aliciente para aquéllos que se conforman con las comedias menores que se estrenan hoy en día. Por lo demás, también llega a nuestra cartelera “The dead girl”, una de esas cintas que, a pesar de contar con un magnífico reparto (Toni Collette, Rose Byrne, Marcia Gay Harden, Brittany Murphy, Kerry Washington, Josh Brolin, Giovanni Ribisi, James Franco, Mary Steenburgen, Bruce Davison), apenas ha sido vista por cuatro pelagatos en todo el mundo. Que alguien me lo explique…

En la imagen: Fotograma de “La niebla de Stephen King” © 2007 Notro Films. Todos los derechos reservados. Fotograma de “La boda de mi novia” © 2008 Sony Pictures Releasing de España. Todos los derechos reservados.

Sábado 24 Mayo 2008

Continuando con el interesantísimo tema que ha planteado mi compañero Julio (el de la irrupción cual elefante en cacharrería de la apisonadora digital en gran parte del cine de entetenimiento actual), me ha llamado muchísimo la atención leer la cantidad de veces que, como una letanía, han repetido los padres de la nueva entrega de Indiana Jones, George Lucas y Steven Spielberg (reconozcámoslo, Harrison Ford en entrevistas suele ser bastante soso y decir más bien pocas cosas interesantes), haciendo profesión de su nostalgia por las técnicas tradicionales de efectos especiales, y su preocupación por el peligro cierto de que el abuso de las nuevas técnicas acabe sofocando lo único que verdaderamente importa: la historia.

steven-spielberg-y-george-lucas.jpg

Todo muy correcto y jaleable… salvo por un par de pequeños detalles: si alguien abrió las puertas al campo fue el propio Spielberg (recordemos la conmoción que todos sentimos cuando se estrenó “Jurassic Park: Parque Jurásico” y acudimos a las salas bajo el aviso, digno de barraca de feria de las de antes, de que por primera vez íbamos a ver a dinosaurios realmente vivos), que si bien no fue el primero, sí que consiguió convertir en fenómeno lo que hasta entonces eran tímidos avances (con el permiso del James Cameron de “Terminator 2: el juicio final”, eso sí). Y si de asfixia de la historia por hipertrofia digital hablamos… ¿es que Lucas ha tenido un repentino ataque de amnesia y se ha olvidado de lo que perpetró en su segunda (se ponga como se ponga) trilogía galáctica? Uno, desde luego, es el primero que se sube al carro de esa reivindicación de lo tradicional… pero, no sé por qué, tiendo a creérmelo más cuando se lo escucho o se lo leo a alguien como Michel Gondry. ¿Por qué será?

En la imagen: Pura nostalgia “animatrónica” en una escena de “E.T. El extraterrestre” - Copyright © 1982 Universal Pictures. Todos los derechos reservados.

Lunes 31 Marzo 2008

De un tiempo a esta parte, la promoción de los films ha engordado hasta límites insospechados, y el marketing ya no sabe qué inventar. Todo sirve para vender más: a veces parece que la calidad del producto es algo secundario, y que lo esencial es hacer una buena campaña —muchas veces supone incluso la mayor partida del presupuesto—, que llegue al potencial espectador y le genere la necesidad de ver tal película… que es “la película del año” (en esto también cine y fútbol se parecen, como entretenimiento popular). El asunto es que se hable de ella, y no importa tanto si es para bien o para mal. Hace semanas que ha comenzado la promoción de “Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal”, y los tráilers y declaraciones se suceden para enganchar a las nuevas generaciones. Quizá por eso George Lucas se haya lanzado a alertar sobre las excesivas expectativas (¿?) que está suscitando… diciendo que «solo se trata de una película», o «solo la hemos hecho por diversión, y no habrá mucho dinero para nosotros al final; no lo hacemos por dinero». Como para creérselo… ¡lo que hay que hacer para llamar la atención! No sería malo ganar dinero, siempre que no se dé gato por liebre, y no sea mejor el sobre que la carta. Ya veremos.

vender-cine-a-cualquier-precio.jpg

Pero la publicidad tiene sus armas, y a veces cuesta adivinar las intenciones de las distribuidoras. Por eso me entran las dudas cuando también estos días se ha promocionado “Despierto” —esa película sobre un paciente que es operado creyendo que está realmente anestesiado—, y se advierte que «no es recomendable para aquellas personas que vayan a ser intervenidas quirúrgicamente en breve». Parece claro que puede ser oportuno y necesario decirlo, aunque ¿no se estará buscando un público más masivo, precisamente aquél que no va ser operado en breve y que busca experiencias… en cuerpo ajeno? Todos hemos visto cómo algunas cintas han aprovechado unas veces la polémica como escaparate (“La Pasión de Cristo”), cómo a otras les ha bastado con atacar abiertamente a la Iglesia Católica (“El código Da Vinci”, “El crimen del padre Amaro”) o provocar algunas reacciones innecesarias y un tanto ingenuas para incrementar la taquilla (“La brújula dorada”), y también cómo ha habido quien, como Ang Lee con “Deseo, peligro”, se ha servido primero de la aparición de escenas fuertes de sexo y después de su mutilación en la versión censurada para China, como altavoz para venderse mejor. Unas formas de promoción que muchas veces dejan de lado la verdad —por supuesto, también las hay honestas—, porque su objetivo principal es el dinero: resulta preocupante hasta dónde nos lleva cierto capitalismo.

En la imagen: Fotograma de “Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal” © 2008 Universal Pictures International Spain. Todos los derechos reservados. Fotograma de “Despierto” © 2007 Aurum. Todos los derechos reservados.

Martes 11 Diciembre 2007

No hay mejor perspectiva para juzgar una obra cinematográfica que el tiempo. Y los años transcurridos desde el estreno de la primera entrega de “El Señor de los Anillos”, “El Señor de los Anillos: La comunidad del Anillo”, e incluso desde la última, “El Señor de los Anillos: El retorno del rey”, no hacen más que confirmar lo que entonces sólo podía atisbarse: la profunda huella que iba a dejar en el cine que a partir de ese momento se hiciese. Pocas cintas pueden jactarse de señalar una inflexión, una marca indeleble que modifique el rumbo de un arte; la obra magna de Peter Jackson, ya sin discusión, se cuenta entre ellas. Y si necesitamos alguna prueba, basta con leer las críticas, reseñas y comentarios sobre muchas de las películas que se estrenan.

De hecho, podría decirse que ya sólo es posible abordar la fantasía al “estilo Anillo” o al “otro” (un “otro” que tiene, sobre todo, dos sagas como principales representantes: Harry Potter y Narnia). Y tanto por similitud (“Beowulf”) como por diferencia (“La brújula dorada”), el marco de referencia, el nivel, lo marca la adaptación de la obra de J.R.R. Tolkien. ¿Podía siquiera imaginar Jackson lo que tenía entre manos cuando abordó un proyecto que tantos consideraron suicida? Quizá no, o tal vez sí, quizás vio que Frodo estaba destinado a codearse con Luke Skywalker; lo que aún no está nada claro es por dónde va a continuar su camino. Al contrario que George Lucas, que comprendió que había tocado techo como director y prefirió convertirse en una especie de industrial, Jackson insiste en seguir aferrado a la silla y meterse en nuevos proyectos. Difícil cuando tienes la sombra de “El Señor de los Anillos: Las dos torres” marcando tu grandeza pero, probablemente, también tus limitaciones.

En la imagen: Fotograma de “El Señor de los Anillos: Las dos torres” - Copyright © 2002 New Line Cinema, The Saul Zaentz Company y WingNut Films. Distribuida en España por Aurum. Todos los derechos reservados.