Hay algo en “El increíble Hulk” que tiene bastante de simulacro: ni es una película “seria” al estilo de, pongamos por caso, “Batman begins” (por no hablar de la soporífera anterior entrega de Ang Lee), ni es tampoco un divertido y desinhibido espectáculo como la reciente “Iron Man” (ni, por cierto, tan infantil como las dos entregas de Los 4 Fantásticos). De hecho, parece como si la cinta contuviese dos almas que se anulasen mutuamente, y así uno va atravesando su metraje sin saber a qué carta quedarse. Si los rumores decían que la acción arrancaba muy pronto y que el gigante verde no se hacía esperar, uno se sorprende cuando se encuentra con un foco mayor de lo esperado sobre Bruce Banner y su recorrido como fugitivo mientras busca una cura a su mal, el que le convierte en Hulk cuando se enfada o se excita.
El problema es que, en realidad, este esfuerzo no siempre parece creíble, y eso acaba provocando que el conjunto atraviese por momentos levemente aburridos, algo desde luego imperdonable si hablamos de una cinta con la voluntad taquillera que se le presupone a ésta. Incluso, las complejidades argumentales se antojan bastante menos atractivas que las de, por ejemplo, la saga X-Men (especialmente su segunda entrega). Y además, existe un problema añadido: al menos, para quien firma esto, resulta imposible aceptar que Edward Norton y Hulk sean la misma persona (de hecho, a pesar de sus otros problemas, la asociación de Eric Bana con su álter ego infográfico funcionaba mucho mejor). Eso sí, nadie podría negar que Tim Roth difícilmente puede componer un malo que no sea creíble, por más que su transformación en una masa de carne como La Abominación sea quizá exigir demasiado a la suspensión de la verosimilitud por parte del espectador. Capítulo aparte merece una Liv Tyler que poco aporta a su personaje, más allá de su belleza (uno no puede evitar echar de menos, en ambos aspectos, a la Jennifer Connelly de la anterior versión) y un contenido William Hurt que cumple con la profesionalidad que es habitual en él, y desde luego de una manera mucho más digna que su participación en aquel bodrio titulado “En el punto de mira”. Leer más >>


















