No son muchas las películas de calidad que el mes de septiembre nos ha dejado en la cartelera, pero podemos recomendar algunas. Para empezar, un western redondo por su narrativa y crepuscular por su temática: “El tren de las 3:10”, intenso remake del clásico de Delmer Daves, con Christian Bale en el personaje del padre honrado que se ve obligado a usar la pistola para obtener una recompensa y sacar adelante a su familia, y donde Russell Crowe da vida a un bandido que esconde un pasado con heridas sin cicatrizar. Cine para la posteridad sobre dos hombres bien dibujados en el guión y un niño que mira a ambos con la admiración y el desengaño del adolescente. Y hablando de niños, el espectador también gozará con “El niño con el pijama de rayas” —tanto o más que con la novela—–, historia sentimental de amistad entre un alemán y un judío, con los campos de concentración nazi de fondo, todo contemplado desde la mirada inocente de un niño.
De estilo diametralmente opuesto es la fantasiosa “Hellboy II: El Ejército Dorado” de Guillermo del Toro, sugestiva en lo visual y esquemática en el retrato de personajes —como corresponde al cómic— y, sobre todo, entretenida y nada pretenciosa. Y para los amantes del cine europeo, una francesa y una española, de tonos y géneros dispares: “Un verano en la Provenza” supone una nueva incursión —un poco complaciente y convencional, pero agradable— en el ambiente rural francés, en busca de la felicidad de lo natural y de la estabilidad familiar y afectiva; mientras que “El rey de la montaña” es una muestra más del vigor de los jóvenes talentos hispanos que buscan en el thriller su modo de conectar con un espectador que abandona las salas, aquí con reflexión incluida acerca de la naturaleza salvaje del hombre y de la perniciosa influencia de ciertos juegos de rol y algunos videojuegos en la mente infantil y juvenil. Leer más >>



















