Jueves 9 Abril 2009
La sombra de “Los chicos del coro” es alargada y bajo ella se cobija Christophe Barratier. “París, París” apunta a aquella, pero queda lejos al intentar reproducir su ternura, amabilidad, romanticismo, humor o tragedia.
La sombra de “Los chicos del coro” es alargada y bajo ella se cobija Christophe Barratier, que ahora vuelve a echar mano de Gérard Jugnot, Kad Merad y del niño Maxence Perrin para atraer a un público cautivo por los buenos sentimientos y los ambientes entrañables. Pero es también una sombra que puede oscurecer cualquier proyecto, porque el nuevo intento difícilmente logrará despegarse de ella y superar la prueba de la comparación. “París, París” es la crónica de un espectáculo de variedades que encierra muchas historias de amor y amistad, de lucha por unos ideales que van más allá de los enfrentamientos políticos en la Francia del 36, y también de un espíritu de superación y realización artística en un entorno de vodevil donde el talento se confunde con el entretenimiento y la imitación.

La película comienza con Pigoil, director del espectáculo Chansonia, declarando ante a policía acusado de asesinato, de forma que toda ella viene a ser un largo flashback que nos cuenta lo sucedido entre esas cuatro paredes, cuando unos artistas de barrio luchan una y otra vez por sobreponerse al fracaso y la mezquindad del propietario Galapiat, y el amor intenta abrirse paso entre la necesidad de sobrevivir y labrarse un futuro de estabilidad. Bajo esa perspectiva se puede contemplar como un fresco costumbrista en que la cámara se acerca a unos tipos populares, les sigue por los vericuetos del local —con un travelling inicial realmente virtuoso— y se adentra en sus almas —un tanto resecas y esquemáticas— para dibujar con poca fuerza el drama personal, la emoción romántica o la lucha política de bandos enfrentados. Pero el telón se baja al término de la cinta, con lo que también podríamos verla como espectadores que asisten al mismo teatro de revista que los personajes representan, de forma que el escenario acogería el drama familiar de un padre que pierde la custodia de su hijo, de una pareja de enamorados acosados por un viejo verde y arrogante, de unos artistas que se esfuerzan por encontrar su lugar en el espectáculo.
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Miércoles 31 Diciembre 2008
El estreno de la nueva película de Baz Luhrmann, antaño abanderado del posmodernismo cinematográfico (ahí permanece ese estupendo monumento al kitsch conocido como “Moulin Rouge”), ha venido a sumarse a la tendencia del cine norteamericano de revivir los clásicos. Incluso, los géneros que habían sido dados por muertos (del western de “El tren de las 3:10” o “Appaloosa”, a una screwball comedy como “Un gran día para ellas”), renacen sin ningún tipo de parodia o intención revisionista. Y es que ni siquiera para “Australia” nos vale mencionar el antecedente de “Memorias de África”, pues el tono ingenuo y por momentos rayano en lo cursi de la cinta de Luhrmann posee un humor del que carecía la firmada por Sydney Pollack.

Así, no es de extrañar que todo en la estética (especialmente esos atardeceres imposibles, retratados en tonos pastel que recuerdan inmediatamente los vistos en las primeras cintas en Technicolor) y en la historia narradas retrotrae, sin ningún tipo de complejo, a aquellas grandes películas de cuando la gente se encerraba en el cine a disfrutar durante tres horas de “aventuras más grandes que la vida”. Aquí están los componentes: una historia de amor, un niño adorable, un escenario exótico que regala una impresionante colección de postales, un villano de una pieza… y un trasfondo histórico de guerra y catástrofe que lo envuelve todo. O sea, que no es lo que precisamente nadie diría un esquema original, pues lo hemos visto repetido mil veces en las pantallas y en la televisión, desde “Lo que el viento se llevó” a “Cuando ruge la marabunta”… Si a eso sumamos el viaje iniciático y mágico de “El mago de Oz” (omnipresente referencia en esta película), tendremos destilada la esencia de aquella época gloriosa del cine… e inyectada en vena, sin ningún tipo de complejo, a lo largo de los 155 minutos de proyección. Leer más »
Viernes 26 Diciembre 2008
Hay mucha gente que acude al cine deseando vivir una larga y preciosa historia de amor, labrada desde la indiferencia y el infortunio hasta un dramático final donde las lágrimas surjan de la emoción por la felicidad alcanzada. Será una odisea en la que haya un viaje y una aventura personal, amenazados por un personaje malvado y una guerra que separe a los jóvenes enamorados. También debe incluir un buen motivo de lucha en pro de la igualdad o la justicia, y un elemento que una a sus personajes y les dé fuerzas para continuar en su misión a pesar de los reveses de la “vida de ficción“. En definitiva, una buena historia que contar, llena de sueños y deseos que ayuden a sentirse de una tierra y a forjar una identidad. Si alguna película contiene estos elementos de amor y superación, patriotismo y defensa de los marginados, mezquindad y buenos sentimientos, esa es “Lo que el viento se llevó”, y a ella ha querido mirar, entre otras, Baz Luhrmann en su “Australia”.

El director de “Moulin Rouge” no pretende ahora reinventar un género ni provocar a los puristas como hiciera en “Romeo y Julieta”. En esta epopeya homenajea al cine americano más clásico, sin apartarse un ápice de sus convenciones y concesiones. Quiere creer en el poder de la magia —de los sentimientos, de los lazos de un pueblo— y traslada la fuerza de “El mago de Oz” a un mestizo de la generación perdida australiana. También busca la complicidad de una pareja que comienza odiándose —o quizá sólo buscando sus propios intereses— para después necesitarse con pasión en torno a la tierra roja de Tara (perdón, de Faraway, la hacienda ganadera). Luhrmann ha querido construir, en realidad, un canto de amor a su país, una alegoría sobre la construcción de un pueblo mezcla de sangre británica y aborigen, en un intento reconciliador de lo que es «mi país, nuestro país», como dice el rey Jorge a la aristócrata lady Sarah Ashley. Leer más »
Es una lástima que “Australia” no logre equilibrar la balanza entre sus pretensiones (enormes) y sus logros (dignos), porque de ser así estaríamos hablando de un notable ejemplo de relato épico y romántico de esos que el cine de otros tiempos solía brindarnos más a menudo y con mayor brillantez. Lo que es indiscutible es el empeño extraordinario de Baz Luhrmann y su solvencia a la hora de erigir esta historia con los inconfundibles rasgos de su cine: derroche visual y virtuosismo de cámara en un estilo entre lo artificioso y lo brillante, entre lo excéntrico y lo magnífico, que nos deja, de alguna manera, muy cerca de esa magia inexplicable que a veces emana el celuloide. En este sentido, su última película ofrece motivos suficientes a los defensores de las coordenadas del cineasta para que puedan reafirmarse en su credo, tantos como razones para ratificar el rechazo de sus detractores.

“Australia” es una obra monumental e irregular. La sospecha de si ésta era la mejor propuesta para que su autor diera continuidad a su particular estilo queda rápidamente resuelta a los cinco minutos de haber comenzado la proyección. Lurhmann lo retoma sin problemas donde lo dejó en la soberbia “Moulin Rouge” y lo reajusta al caso que aquí nos ocupa, introduciéndonos en la aventura con ajetreos y vertiginosas volteretas visuales que la voz narradora del pequeño Nullah (Brandon Walters) se encarga de acompañar en lo que promete ser un cuento fascinante. Así, el realizador nos sitúa rápidamente en una trama que recuerda irremediablemente a “Río Rojo” de Howard Hawks, pero que además cuenta con un delicioso personaje que pareciera directamente extraído de “La diligencia” de John Ford, como es Kipling Flynn (Jack Thompson). Luego comprobamos que a Luhrmann, además, le gusta (y mucho) el cine de Victor Fleming, y que en ocasiones intentará alcanzarlo con no demasiada suerte. Todos estos referentes, presentes de una forma más o menos consciente, son de antemano una buena noticia que debe animarnos a creer en “Australia” como la gran película que pretende ser. Y lo cierto es que la primera mitad de la cinta, de entidad narrativa propia y cerrada dentro del conjunto (desde el comienzo hasta la entrega de las reses al barco militar), resulta ágil, emocionante y convincente pese a los excesos tan del gusto del que la firma. Leer más »
Pagina nueva 1

Miércoles 17 Diciembre 2008
Nos hemos acostumbrado mal. Vivimos en una época dorada del cine de animación, en la que compañías como Pixar o DreamWorks nos han ofrecido regularmente excelentes muestras de cómo hacer productos aptos para grandes y pequeños sin reñirse con la inteligencia y, sobre todo, con una historia que contar.

Por eso, cuando todo el mundo quiere subirse a ese tren que es la animación 3-D en su inmejorable estado de salud, encontramos que las cintas se multiplican por doquier intentando emular los grandes éxitos de este cine o, cuanto menos, sacar tajada a rebufo de los mismos. “El reino de los chiflados” es uno de esos intentos, de procedencia alemana, que de nuevo intenta dinamitar los cánones de los cuentos de príncipes y princesas, reinos amenazados por insólitos peligros, con madrastras (o suegras malévolas, como es aquí el caso) y variopintos secundarios. De pretensiones abiertamente gamberras, es un producto que tanto se dirige al público adulto como al infantil, pero que nunca es eficaz en su comunicación ni con unos ni con otros. A los primeros se remiten bromas de cariz sexual que caen en lo simplista y lo evidente (en lugar de apostar por lo sugerente y lo irónico), mientras que a los segundos se les trata de enganchar con una reiteración atropellada de gags que raramente funcionan, con preferencia por los continuos golpes o unos secundarios anulados por su exceso de tontuna. Leer más »
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Críticas
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Ice Age 3
   
Por José Arce
Se trata de una diversión
veraniega para toda la familia,
sin más pretensiones que
entretener, aunque un tanto
reiterativa y estancada. Hace
pasar un buen rato...
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La última casa a la izquierda
   
Por José Arce
Vuelve el título que puso a Wes
Craven en el panorama
internacional, remozado para los
nuevos tiempos con una estética
cuidada y un gusto por los
detalles...
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Transformers 2
   
Por José Arce
Michael Bay destroza lo poco que
quedó en pie tras la primera
parte. Furiosa por fuera, muerta
por dentro, no es una película,
sino una oda a la chatarra...
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Corazón de tinta
   
Por Joaquín R. Fernández
Su realización es discreta y su
guión desaprovecha un
interesante argumento. No logra
desprender la magia que requiere
una cinta de estas
características...
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¿Hacemos una porno?
   
Por José Arce
Kevin Smith no recupera el pulso
de sus trabajos más recordados y
firma un guión flojo. Busca poco
más que entretener e intentar
reconciliarse con sus fans...
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Obsesionada
   
Por Joaquín R. Fernández
Anodina y superficial cinta en
cuyo prescindible guión se
acumulan toda suerte de tópicos.
Los personajes carecen de
cerebro y la historia no
engancha...
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Kika superbruja y el libro de
hechizos
   
Por Jordi Revert
Lo que molesta es que se dirija
al público infantil como si este
estuviera desposeído de
inteligencia. Y lo peor es que
la película ni siquiera resulta
divertida...
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Te quiero, tío
   
Por José Arce
Otra exhibición del generoso
catálogo de intérpretes de la
nueva generación de cómicos
americanos, con una historia tan
agradable como predecible...
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No-Do
   
Por José Arce
Elio Quiroga invita a descubrir
secretos que ocultaban las
grabaciones de la herramienta
comunicativa del franquismo, con
un resultado no muy atractivo...
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Cleaner
   
Por José Arce
Más de los mismo, lo que en
manos de un cineasta como Renny
Harlin es nada, un vacío que
pasa ante nuestros ojos sin
despertar ninguna emoción...
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La caja de Pandora
   
Por José Arce
Un conmovedor y tierno relato
social. Un ritmo parco, casi
estático, envuelve la historia
de una familia cuyo origen y
destino chocan de manera
definitiva...
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Terminator salvation
   
Por José Arce
Vibrante de principio a fin,
vigorosa, enérgica, delirante
por momentos, la narración vuela
envuelta en una música
atronadora, a pesar de su débil
guión...
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Los mundos de Coraline
   
Por José Arce
Sin recuperar la exuberante
calidad de “Pesadilla antes de
Navidad”, Henry Selick sigue
demostrando un loable encono en
la elaboración de cada nueva
obra...
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Coco, de la rebeldía a la
leyenda...
   
Por José Arce
Correcto en sus formas, bien
presentado y producido, pero
aburrido, como tantos otros
biopics, se trata de un retrato
de la etapa más desconocida de
Coco...
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Still walking (Caminando)
   
Por Jordi Revert
Una absorbente película en la
que pasa todo sin pasar nada.
Hirokazu Kore-eda capta esencia
de vida en cada fotograma, en
cada una de sus estampas...
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Secret sunshine
   
Por Joaquín R. Fernández
Se sustenta en la magnífica
interpretación de su actriz
principal, pero dilata en exceso
una historia que podría haberse
narrado de una forma más concisa...
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Home
   
Por Jordi Revert
Sin el didactismo de Al Gore
pero sin propuestas para la
acción ecológica que exige,
“Home” empeña sus esfuerzos en
remorder la conciencia del
público...
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Presencias extrañas    
Por José Arce
Enésimo remake norteamericano de un éxito de terror oriental.
Fugaz y pasajero, un espéctaculo truculento en su justa medida,
estéticamente elaborado...
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Millennium 1    
Por José Arce
Aprovechando el tirón mediático
del desaparecido Stieg Larsson,
se presenta el primer capítulo
de una trilogía que da para poco
más que un serial televisivo... >> |
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Comentarios |
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amande, en
"LOL (Laughing out loud)®": Generación
Messenger
La verdad es
que a mi tampoco me gustó. Esperaba algo más
original, fresco y divertido. Muy francesa
pero le falta la frescura de estrenos del
año como Bienvenidos al norte o La clase…
>>
Antonio, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
Me haceis
gracia todos los criticos,solo sabeis
insultar y despreciar a los directores de
acción americano,y más a michael bay,parece
q teneis invidia de que trinunfe en taquilla
una pelicula entretenida…
>>
Je, en
"La última casa a la izquierda": Padres
coraje
Ganas tenia
de verla y al ponerle tu esta puntuación aún
más xD
tONI, en
"LOL (Laughing out loud)®": Generación
Messenger
La verdad
esque me decepciono mucho, no la recomiendo
a no ser que querais aburriros en el cine
octavius, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
yo me
esperaba lo mismo ke la 1º parte, ke me
gusto, pero con mas explosiones y e salido
decepcionado.las escenas de accion son
mejores pero al argumento mas flojo ke el de
la 1º parte
capandres, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
¿Dónde está el guión?
pero eso sí,
todo el mundo a verla y a decir, que buena
película...
kuai, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
Cuando Bay se autoparodia
Al margen de que la peli me parece un bodrio
increible, hasta el punto de que algunos
pasajes me dan vergüenza ajena, nunca
entendere cuando alguien dice que se lo ha
pasado en grande con una...
>>
Albert, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
¿Dónde está el guión?
En este caso
no a sido buena ni la primera, que fue para
olvidar
tuspa, en
"Millennium 1: Los hombres que no amaban a
las mujeres". Encefalograma plano
me ha gustado
y mucho. tiene varios aspectos que hacen que
sea interesante. Lo de los criticos no lo he
entendido ni lo entendere nunca, siempre
contracorriente; eso parece que les va bien...
>>
Francisco, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
Esta segunda
entrega me ha parecido mucho más forzada,
confusa, e infantil que la primera. Deja
muchísimas cosas sin explicar, los diálogos
son bastante tontorrones, muchos
transformers...
>>
Kooler, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
¿Dónde está el guión?
Desgraciadamente, el bueno de Michael Bay
está sufriendo de Shyamalanitis. Sí, el
síndrome de “hago lo que me sale porque soy
el gran director y algún dia se darán
cuenta”. Por eso espero, y...
>>
Montse, en
"Te quiero, tío": Muy banal pero entretenida
Uf, la verdad
es que el título de la película sonaba
fatal. No me esperaba que podía “aprobar”.
Con ese titulo me costaba creer que podía
haber buenas interpretaciones y que la peli
hasta resulte...
>>
jose, en
"Transformers: La venganza de los caídos".
La ira de Bay
fue una muy
buena película de entretenimiento, sobre lo
que dicen del argumento no es cierto,
simplemente es una película de ciencia
ficción, en este género el argumento gira en
torno a una idea...
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