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sección de opinión de la revista de cine LaButaca.net 
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Lunes 15 Septiembre 2008

El nombre de Timur Bekmambetov se ha hecho muy popular en Hollywood gracias al éxito que obtuvieron en Rusia dos propuestas tan comerciales como “Guardianes de la noche” y “Guardianes del día” (ambas, por cierto, se exhibieron en las salas de cine españolas, rebasando la primera de ellas los dos millones de euros). Estaba claro que no tendríamos que esperar demasiado tiempo hasta que dicho realizador terminara trabajando para un gran estudio, sobre todo si tenemos en cuenta que el apartado visual de ambas películas bebe con descaro de algunas aparatosas producciones norteamericanas que se han estrenado en los últimos años. Aunque en un principio “Wanted (Se busca)” iba a estrenarse durante la pasada primavera, Universal optó por lanzarla durante el verano, ya que consideraba que podía competir perfectamente con las costosas novedades de otras majors. La jugada les salió muy bien, ya que el filme lleva recaudados cerca de 135 millones de dólares sólo en los Estados Unidos, a los que habría que añadir alrededor de 150 del mercado internacional (su presupuesto fue de unos contenidos 75).

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El argumento del largometraje se aleja bastante del de las novelas gráficas de Mark Millar y J.G. Jones en las que se basa. Aquí nos encontramos con Wesley, un joven que tiene un oficio aburrido, una jefa insoportable y una novia que sabe que le engaña con un compañero de trabajo. Sin embargo, un día conoce a una misteriosa mujer que le dice que su padre, que lo abandonó cuando era un niño, falleció el día anterior, descubriéndole una realidad que le deja perplejo: en su interior hay unas habilidades ocultas que puede utilizar para vengarse de la muerte de su progenitor, eliminando de paso a unas cuantas personas que sólo causan el mal en el mundo. Es por ello que se une a esta curiosa Hermandad, dejando atrás una vida de insatisfacciones y confiando en las revelaciones que le hace su mentor, el carismático Sloane.
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Jueves 11 Septiembre 2008
Escrito por José Arce el 11.09.08 a las 17:00
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Timur Bekmambetov puede ser muchas cosas, pero de tonto no tiene un pelo. Dispuso hace unos años del mayor presupuesto de la historia del cine ruso para arrancar su trilogía con “Guardianes de la noche”, y dilapidó tamaño honor con una de las más sonrojantes muestras de ineptitud artística jamás exhibidas, desastre sin paliativos rematado por su secuela, más de lo mismo pero con un toque crecidamente chirriante si cabe. A la espera del último capítulo de la saga, ha respondido a la siempre esperada llamada del dólar para hacerse cargo de lo que debía ser uno de los grandes pelotazos comerciales de la temporada. El resultado ha sido nefasto, claro, pero en los tiempos que corren eso no es óbice para que su continuación ya esté en marcha.

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Wesley Gibson (James McAvoy) es la perfecta definición del Don Nadie. Trabaja en un cubículo impersonal, a las órdenes de una obesa tirana. Es consciente de que su novia le engaña repetidamente con su mejor amigo, y no hace nada al respecto. Y además, su padre le abandonó al nacer y nunca llegó a conocerle. Un desastre social en toda regla, vamos. Hasta que un día entra en escena Fox (Angelina Jolie) y le revela que su vida es en realidad mucho más emocionante que la de la mayoría, ya que pertenece a una milenaria secta de asesinos, la Hermandad, comandada por Sloan (Morgan Freeman) y dedicada a equilibrar el caos del universo mediante el exterminio selectivo. Proviniendo de la mano de quien lo hace, “Wanted (Se busca)” no podía ser más hortera, sádica y pretenciosa, un absurdo de principio a fin del que tan sólo se salvan los minutos iniciales en los que el personaje principal expone a la platea lo patético de su realidad diaria, prólogo narrado con dinamismo y que anticipa ─pero no consuma─ lo que debería ser una cinta de acción divertida y fugaz en nuestra retina; sin embargo, una vez presentado el rol esencial, Bekmambetov inicia un tour de force cuyo único objetivo aparente es el de rivalizar en explosiones y despliegues pirotécnicos con Michael Bay, todo ello filtrado por una incompetencia tras las cámaras que convierte al (ir)responsable realizador de “Transformers” en el adalid del cine vanguardista de calidad. Leer más >>

Escrito por Miguel A. Delgado el 11.09.08 a las 11:06
Archivado en: Estrenos

Timur Bekmambetov es un señor que hiperhormona todo lo que cae en sus manos. Consciente de que hace ya casi una década (¡madre mía, cómo pasa el tiempo!) desde que “Matrix” sacudió la estética del cine y lo abrió al siglo XXI, y que lo que entonces nos dejó a todos con la boca abierta ha caído en la rutina y la ausencia de sorpresa (¿cómo puede ser de otra manera cuando TODO es posible ya visualmente?), tuvo claro lo siguiente: si un pastelito ya no te dice nada, mejor te doy no una sino dos, tres, cuatro tartas seguidas y te atiborro hasta que tu paladar no pueda distinguir los sabores y te quedes ahíto y empachado. Siguiendo con la comparación, si la película de los Wachowski fuese el pastelito, la parafernalia asfixiante y cargante que este señor desplegó en sus “Guardianes de la noche” y su continuación, “Guardianes del día” representaría la sucesión de tartas sobrecargadas: una orgía visual de macroefectos digitales, a cada cual más espectacular y coregrafiado, con preferencia por los coches y automóviles de última generación haciendo cabriolas imposibles y, como efecto colateral, aplastando a su paso cualquier atisbo de construcción argumental o diálogos medianamente interesantes.

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Atraído por un Hollywood ansioso que siempre compra fuera el talento que cree no encontrar dentro de sus fronteras, y cuyos productores quizá se dejaron seducir por el hecho de que las dos películas realizadas en Rusia se hiciesen con un presupuesto menor (para los cánones norteamericanos, claro), ahora se le ha dado carta blanca para irrumpir con mayor fuerza si cabe en las pantallas mundiales con “Wanted (Se busca)”: bajo el poderío (en todos los sentidos) de Angelina Jolie, el destello de Morgan Freeman y las siempre solventes presencias de James McAvoy y Terence Stamp, quizá esta adaptación del cómic original de Mark Millar y J.G. Jones traiga algo más que una repetición de las cabriolas visuales del director nacido en lo que ahora se conoce como Kazajistán. Pero, sinceramente, el tráiler no da muchas esperanzas: espero que los peores presagios no se confirmen.

En la imagen: James McAvoy en “Wanted (Se busca)” - Copyright © 2008 Universal Pictures y Spyglass Entertainment. Distribuida en España por Universal Pictures International Spain. Todos los derechos reservados.

Viernes 25 Julio 2008
Escrito por Miguel A. Delgado el 25.07.08 a las 18:09
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Bueno, pues parece que aún hay sitio para la comedia en Hollywood. Confieso que, cuando oí por primera vez que se preparaba una adaptación cinematográfica de la entrañable serie protagonizada por Don Adams, un escalofrío me recorrió la espalda. Y cuando supe que la iba a protagonizar Steve Carell, no supe muy bien a qué carta quedarme, porque se trata de un actor sobre el que aún no tengo una opinión claramente definida. Sin embargo, una vez vista la película, lo cierto es que el resultado ha estado a la altura pretendida, la de un espectáculo veraniego que ofrezca casi dos horas de puro entretenimiento, con un puñado de estupendos gags que encuentran una tercera vía entre el recurso fácil al culo-caca-pedo-pis y los chistes para listos.

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Si las comparaciones son odiosas, también pueden ser engañosas: en demasiadas ocasiones, a fuerza de ensalzar lo hecho en el pasado frente a un presente que, por cercanía, suele parecernos más ramplón de lo que seguramente es (bueno, lo cierto es que algunas de las cosas que llegan a nuestros cines no ayudan precisamente a disipar esa opinión, todo hay que decirlo), tendemos a convertirlo en lo que no era. Y algo parecido sucede con la serie original, en la que se nos narraba, como ahora, las andanzas de un patoso agente de la organización CONTROL, enfrentrada a la malvada y poderosa KAOS (que no era otra cosa que el remedo jocoso de la Scorpio a la que se enfrentaba la por entonces recién nacida saga de James Bond, objetivo último de la parodia urdida originalmente por Mel Brooks y Buck Henry): leyendo algunos comentarios un tanto despiadados hacia la cinta que nos ocupa, alguien que no hubiese conocido los capítulos originales podría pensar que se trataba de un humor mucho más complejo o elaborado del que nos ofrece la película de Peter Segal. Leer más >>

Los responsables de “Superagente 86 de película” no se pueden quejar de los resultados económicos de esta propuesta cinematográfica. El filme, que ha costado 80 millones de dólares, lleva recaudados alrededor de 120 sólo en los Estados Unidos, una cifra muy buena si tenemos en cuenta lo mal que les ha ido recientemente a otras adaptaciones televisivas, caso de “Embrujada (Bewitched)” y “Corrupción en Miami” (este año, sin embargo, sucede todo lo contrario; ahí están los sólidos datos de la taquilla de “Sexo en Nueva York: La película” y, eso sí, la incógnita de lo que sucederá con “X-Files: Creer es la clave”).

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No son pocos los espectadores que conocen la divertida e ingenua serie de los 60, si bien no es necesario saber nada de ella para poder “disfrutar” del filme (de cualquier manera, los guiños son evidentes y los más nostálgicos los agradecerán). Desde luego, el argumento no es lo más complejo de esta cinta, topándonos con Maxwell Smart, un analista de CONTROL que quiere convertirse en agente secreto. Cuando la organización criminal KAOS ataca la sede de este servicio de inteligencia, la identidad de todos sus integrantes se ve comprometida, a excepción de la de 99, quien tendrá que acompañar a Smart en la misión que le asignan. Leer más >>

Martes 15 Julio 2008
Escrito por José Arce el 15.07.08 a las 19:09
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Ante los parcos tiempos creativos de la industria cinematográfica actual, no son pocos los guionistas que han virado sus intereses enfocando su trabajo en la pequeña pantalla, con un resultado realmente notorio en cuanto a calidad e interés del público se refiere, de suerte que ya son incontables los seriales convertidos en fenómenos de masas en los últimos años. Y curiosamente, la monstruosa maquinaria de Hollywood está dando la vuelta a la tortilla, disparando revisitaciones hinchadas en presupuesto y duración de triunfos de la caja tonta, con resultado dispar en calidad, pero la mayoría de las veces incontestable en taquilla. Ahora llega a nuestras salas la adaptación de una leyenda por méritos propios, transformada en una producción tan exitosa —ha superado la barrera de los cien millones de dólares en Estados Unidos— como satisfactoria en la materialización de sus objetivos.

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Maxwell Smart (Steve Carell) es el mejor analista de la Agencia CONTROL, sucursal gubernamental equivalente a la CIA o el FBI, centrada especialmente en hacer frente a las amenazas de la misteriosa organización KAOS. Su sueño es dar el salto de los despachos a la acción de campo, y poder involucrarse en peligrosas y emocionantes misiones a la misma altura que el carismático y encantador Agente 23 (Dwayne Johnson); su oportunidad llegará cuando el malvado Siegfried (Terence Stamp) articule un plan destinado a asesinar al presidente de los Estados Unidos (James Caan). La gran apuesta de “Superagente 86 de película” —¡dichosas coletillas!— es doble: por un lado, respetar en la medida de lo posible lo que hizo grande al personaje original creado por Mel Brooks y Buck Henry, dotado de un aura jocosa, sí, pero elaborada con mimo y con gran inteligencia en sus tramas y situaciones; por otra parte, captar una audiencia nueva, dispuesta a aceptarle como un habitual de cara al futuro, caso de abrirse el camino de una nueva franquicia cinematográfica —tiene, si no todas, un buen montón de papeletas para ello—. Y a la hora de lograr ambos propósitos el peso fundamental recae sobre la espalda del propio Carell, uno de los cómicos norteamericanos más en forma de los últimos años, que acepta el reto y lo salva de manera notable con una interpretación comedida y entregada, decidida, seria y descacharrante por su propia convicción, generadora de un más que generoso e impagable catálogo de situaciones hilarantes. Leer más >>